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sábado, enero 28, 2023

La mejor novela sobre adopcion

Os presento, "Camins creuats", la mejor novela de adopción que he escrito y que estoy buscando financiación para publicar.


La ha cogido una editorial que se llama Cossetánia, pero para editar 500 unidades, necesito conseguir 200 reservas previas a travésde la plataforma de micromecenazgo que ellos mismos gestionan y que os paso el enlace.

La historia es sobre dos madres, una en Barceloja y la otra en la India, que les une el amr por su hija. 

Es una historia entrañable porque no sólo trato las causas de la adopción sino que también profundizo mucho en la personalidad y sentimientos de la madre biológica, en contraposición con los de la madre adoptiva. No fue tarea fácil pero he saido más fortalecido, eso seguro. 

Animaos a reservar, a ver sillegamosa os 200, y espero que la disfrutéis.  

Y, por supuesto, pasadme vuestro feedback 



https://quorumllibres.cat/project/camins-creuats

 

viernes, mayo 30, 2008

El libro de sus vidas

Enseñarás a volar,
pero no volarán tu vuelo.
Enseñarás a soñar,
pero no soñarán tu sueño.
Enseñarás a vivir,
pero no vivirán tu vida.
Sin embargo...
en cada vuelo,
en cada vida,
en cada sueño
perdurará siempre la huella
del camino enseñado.




Teresa de Calcuta

lunes, abril 21, 2008

Adopcion. No siempre es un camino de rosas

Adopcion. Adaptación. La Espera. Reflexiones. Relatos

Como dice la madre de Rosy en esta historia, qué pocas veces se habla en primera persona de los problemas y barreras que nos encontramos cuando adoptamos, no sólo antes de llegar a a brazar a nuestro hijo, sino después, durante su adaptación, las sensaciones de rechazo que padres e hijos sufren, las dificultades que supone integrar y querer a un nueco hijo que muchas veces viene empecinado a demostrar que él no puede encontrar unos opadres y una familia que lo quieran.

En este relato se ha publicado en http://www.explatclic.com/ , y aunque es un poco largo y requiere por tanto de un tiempo para leerlo, me ha gustado leer en primera persona los sentimientos, no siempre felices, de una madre hacia su hija adoptada.
Leer este tipo de testimonios levantan en mi dos sentimientos revueltos que mezclan la sensación agridulce de aquél que se entromete , como por el agujero de una llave, en las desgracias ajenas , y una sensación de alegría a la sinceridad de estos protagonistas que sabes que puede ayudar a tanta gente.
En esta historia, Me, la madre de Rosy, una niña adoptada con 6 años en la India, nos habla de las dificultades que tuvo y está teniendo en la adaptación de Rosy a su familia, y de cómo ve poco a poco que va superando sus dificultades.
Es un ejemplo como el reconocimiento de una situación puede ayudarte a darte cuenta de muchas cosas y poder entonces actuar de forma diferente que de otra manera no se te habría ocurrido. En este caso, Mer se empezó a dar cuenta que el problema de adaptación no era sólo de su hija, sino tambuén de ellos mismos, y que era necesario buscar apoyo externo con psicoterapeutas para resolverlo. Un final feliz, con mucho esfuerzo, pero feliz.
Hace observaciones muy interesantes sobre la importancia de estar preparado para adoptar, de los orígenes, y de las edades de los niños adoptados, y finaliza con un cuento precioso, sobre los protagonistas de esta historia.
Es muy interesante para cualquiera que haya adoptado porque puede verse reflejado en muchas de las sensaciones y experiencias que nos explica Mer, y también a los que hayáis tomado ya la decisión y estéis en fase de espera, para que veáis el "camino de rosas" , que como todos ya sabemos, aunque de rosas se trate, éstas no pueden estar más que llenas de espinas, pues ésa es su naturaleza, como en la adopción, su naturaleza, la complejidad de deseos, esperanzas, relaciones y pérdidas que en ella se mezclan, no puede más que proveerla también de algunas espinas que poco a poco tenemos que ir trabajando y desclavando de lo más profundo.
Otros artículos sobtre las dificulatdes y nuestro afán de superación:
------------------ Inicio del artículo --------------------
A menudo leemos testimonios muy positivos y emocionantes sobre experiencias de adopciòn. Me he preguntado si sólo a nosotros nos había tocado vivir una adopción con dificultad, o si fuera debido al pudor el que las parejas no compartieran “las sombras” de su experiencia adoptiva. Nos hemos atrevido a compartir con vosotros nuestro camino, menos idílico que otros, con la esperanza de que algunos puedan reconocerse en ella, y también con el deseo de que quien quiera adoptar, lo piense dos veces.

Acaban de cumplirse dos años de nuestro viaje a India (Bangalore) para buscar a Rosy, que entonces tenía “oficialmente” 6 años. Tenemos ya una hija biológica de 12 años, Irene. Rosy, a pesar de una historia tremenda de abandonos y malos tratos, es una niña afectuosísima, lista, alegre, con ganas de aprender, de vivir... Y entonces? os preguntaréis, cuál es el problema? El problema se presentó cuando en mí, la mamá (más que en el resto del sistema familiar) nació un rechazo, aparentemente inexplicable, hacia nuestra nueva hija. Una parte de mí deseaba esta segunda maternidad con tanta fuerza que nos hizo superar los años de espera, trámites, coloquios... que todos conocéis. Y una parte de mi rechazaba a esta niña (con los consiguientes sentimientos de culpabilidad): su ser prepotente, autocentrada, descarada, manipuladora, mentirosa... me sacaba de quicio. Me dije que probablemente ella tuviera que reconstruir la imagen de la madre, destruida después de los malos tratos, y que por eso me provocaba. Me dije que con el tiempo nos iríamos acercando, que habría llegado a amarla poco a poco. Me hice muchas preguntas y el tiempo pasaba sin que la situación mejorase, al contrario, Rosy me irritaba cada vez más y yo tomaba la defensa de nuestra hija mayor. He llegado a odiarme por mi incapacidad de amar a esta niña estupenda que se nos había donado. Empecé a pensar que el problema era mío y no suyo. Por algún motivo me sentía amenazada por esta personita y me cerraba en mí misma llena de tristeza. He llorado mucho, muchísimo en estos dos años. Y después de una de mis “bajadas al infierno” (como yo llamo a mis crisis de rechazo) me decidí a pedir ayuda. Hemos creído reconocer que no fuese ya sólo cuestión de tiempo, que era hora de actuar de otro modo (complementando lo que ya hacía el servicio psicosocial de la zona, que con gran comprensiòn y profesionalidad nos ha prorrogado el año preadoptivo).

Por suerte hemos encontrado buenìsimos psicoterapeutas, con los cuales estamos haciendo un trabajo importante, que esperamos incida positivamente sobre todo el sistema familiar. Tambièn Rosy necesitarà años para curar las heridas que tan bien esconde. Pues lo que quiero contaros es algunas de las cosas que hemos comprendido durante estos dos años. No tanto por lo que se refiere a mì (necesitarìa un libro), sino por lo que se refiere a Rosy, en cuanto niña abandonada, adoptada e immigrada. Espero que podàis encontrar razones para comprender lo que les ocurre a nuestros hijos adoptivos, que son siempre màs numerosos en nuestra sociedad.

ABANDONO Y SUPERVIVENCIA

Si muchos de nuestros hijos adoptivos han conseguido llegar hasta nosotros, despuès de haber sido abandonados y maltratados, es gracias a su capacidad de defenderse y sobrevivir en las dificultades y adversidades. Para conseguirlo han debido desarrollar habilidades propias de los adultos para poder huir, adaptarse a contextos hostiles, manipular la realidad para no sucumbir, mentir,... Deberà pasar mucho tiempo para que nuestros hijos “bajen la guardia”, se fìen completamente, y no necesiten sacar su parte “adulta”, que les ha servido para sobrevivir. Nuestros hijos, aunque no lo parezca, tienen un miedo atroz de perder nuevamente todo lo que tienen, como ya ha ocurrido antes. Miedo de ver desvanecerse el cuento de hadas. Promover la confianza no es siempre fàcil pero parece ser el camino màs eficaz. Las heridas de los niños abandonados son como fisuras en un càntaro: les hacen insaciables respecto al afecto que reciben. Parece que nada es suficiente para calmar esa sed. A esto podemos referir el frecuente protagonismo exasperado que vemos en muchos de nuestros hijos adoptivos: estar siempre al centro de la atenciòn como demanda de amor. Rosy quiere màs que nada en el mundo, una mamà, y no descansarà hasta que la tenga. Probablemente cuando estè segura de mi amor se relaje un poco. No se da cuenta de que su presiòn me asusta, que la pretensiòn y la exigencia no son el camino màs eficaz para obtener algo.

CASTIGOS Y LIMITES

Muchos de nuestros hijos adoptivos, cuando llegan a nosotros estàn acostumbrados a reconocer los lìmites a travès de las sanciones y los castigos corporales. A nosotros, occidentales, estas pràcticas nos resultan absurdas y nos cuesta marcar los lìmites a travès de los castigos. Y sin embargo para los niños acostumbrados a ello es muy difìcil cambiar los còdigos aprendidos durante años y pasar a otros màs racionales. De pronto el NO que estaba muy claro por un azote ahora sòlo se explica con palabras y les resulta difìcilmente reconocible. Y nosotros nos ponemos nerviosos por tener que repetir mil veces las cosas. Decìa Rosy cuando empezò el cole: “Aquì no pegan? Y còmo vamos a aprender?” A menudo me ha parecido clarìsimo que Rosy me estuviera pidiendo un castigo. Me he sentido fatal por haber usado castigos y bofetones (innecesarios con nuestra primera hija), hasta que nos hicieron comprender còmo esa modalidad pudiera ser un instrumento de contenciòn que ayudara a Rosy a reconocer la figura del padre/madre como “alguien que piensa por mi, que se ocupa de mì. No estoy sola”. Los niños adoptados (como tambièn los naturales) necesitan lìmites para no perderse, para ser contenidos. Aunque a nosotros nos cueste tanto esfuerzo o màs que ser afectuosos.

MENTIRAS

Muchos niños “mutilados” como Rosy, sufren un cierto retraso en el contacto con la realidad. Manifiestan sìntomas que normalmente los niños/as expresan alrededor de los tres años: un sentido de omnipotencia que denota la necesidad de creer que la fantasìa es la realidad. Confunden la realidad con la imaginaciòn. Con paciencia habrà que conducirlos hacia la realidad, aunque a los padres nos resulte complicado distinguir entre este fenòmeno y la mentira o la astucia para salirse con la suya una vez màs.

TERREMOTO EMIGRACION

A las muchas dificultades que encuentran nuestros hijos al cambiar personas de referencia cuando son adoptados, hay que añadir las dificultades de cambiar de cultura.

Sinceramente no creo haber dado bastante importancia a este aspecto al pensar en la adopciòn internacional (con todo el “halo de bondad” que arrastra). El problema es màs grave cuanto màs alta es la edad de los niños/as. Rosy ha vivido casi siete años de su vida “entrenàndose” para sobrevivir en una sociedad/cultura que de pronto desaparece. Y todas aquellas costumbres, reglas, habilidades... a menudo chocan con las de la nueva cultura (comer con las manos, caminar descalza, pegar para castigar, los roles en la familia, la lengua....). De pronto se le pide aprender nuevas reglas, costumbres, habilidades,...y de prisa. Imaginemos lo que todo esto puede significar para la seguridad primaria de un niño/a: nada de lo que servìa para sobrevivir sirve ya. Al contrario.

Desde que Rosy llegó està intentando comprender lo que significa en el nuevo contexto occidental “ser una niña, de 8 años, hermana, hija, nieta, estudiante, de cierta clase social,...”, lo que se espera de ella. Un esfuerzo titànico!

He descubierto en este proceso que hay muchos psicòlogos que no estàn de acuerdo con las adopciones internacionales, con gran escàndalo por parte de muchos. Tengo que reconocer que yo tambièn he reconsiderado mi opiniòn al respecto.

Ademàs hemos descubierto otra cosa: Rosy ha traìdo una fuerte dosis de diversidad a nuestra familia. Una diversidad cultural y relacional. En mi superficialidad y presunciòn preadoptiva creìa que nosotros no ìbamos a tener particulares dificultades en la adopciòn de Rosy. Nosotros, “una pareja sòlida, culta, socialmente comprometida y politicamente correcta” ciertamente habrìamos superado todo sin dificultad. Y justamente ahì hemos encontrado una de las dificultades. No contàbamos con nuestra rigidez desde el punto de vista ideològico, ètico e intelectual. La pobre Rosy ha caìdo en una familia con grandes expectativas sobre ella, que ejerce una presiòn y un control altìsimos. Probablemente familias màs sencillas y flexibles son màs capaces de adoptar a una persona “distinta”. Imagino que este aspecto no es algo fàcil de evaluar en las entrevistas preadoptivas, pero creemos que hay que tomarlo seriamente en cuenta. Para nosotros ha significado un buen palo de humildad y para Rosy una dificultad màs. El psicòlogo de Rosy nos dice que ella siente una gran rabia dentro, contra la vida, contra el mundo. En nuestra familia “no està permitido” pegar, gritar, amenazar... expresar la rabia de ese modo. Por lo que ella se busca otros canales para sacarla: provocarnos hasta que a alguien (a menudo Irene o la madre) le salten los nervios, griten y se enfaden... Pero es tan agotador hacer de “canal” para su rabia.... A veces siento que me quiero rendir.

LA EDAD: ADOPTAR NIÑOS MAYORES

A menudo nos hemos preguntado si hubiera sido màs fàcil adoptar un niño pequeño. La respuesta probablemente sea sì, pero no sòlo eso. Durante la terapia he descubierto que yo (o nosotros) no tendrìamos que haber recibido la “idoneidad” para adoptar, y menos aun para adoptar niños/as mayores. Yo, ahora, estoy de acuerdo. No todos estamos capacitados para adoptar (existe una gran ingenuidad al respecto: se piensa que basta el amor) y la edad es una dificultad añadida. De hecho todos los padres intentamos adoptar niños pequeños, luego la agencia de turno te propone elevar la edad (“porque nadie quiere adoptar niños mayores”). Tù aceptas porque te sentirìas fatal si te negaras, aunque tienes miedo. Pero yo digo que, conociendo las estadìsticas (el 15% de los niños son restituìdos!!!! doble trauma!) no se tiene que proponer la adopciòn de niños mayores a qualquier pareja. La responsabilidad es enorme, respecto al sufrimiento de los niños como al de los padres. La pareja necesitarìa ser preparada y acompañada posteriormente muy bien, y no se suele hacer.

LA HISTORIA: PUNTO Y SEGUIDO

Bueno, hasta aquì algunas reflexiones que hemos hecho en nuestro camino, por si le sirven a alguien. Hace pocos dìas hemos recibido la confirmaciòn de la adopciòn. Ha sido un momento emocionante. Hoy estamos felices, pero ha habido momentos en los cuales no sabìamos si nos habrìamos quebrado bajo el peso del dolor. Han sido dos años intensos y difìciles. Muchos nos dicen que èsta ha sido la ocasiòn de nuestra vida. El desierto que hemos atravesado para poder alcanzar la Tierra Prometida. Aún nos queda camino por delante, pero seguramente hemos crecido y aprendido muchìsimo. De momento, como los peregrinos de Santiago, lanzamos el bastòn al aire porque a lo lejos ya hemos visto el campanario. Aunque aún nos queden dìas de camino, tormentas y cansancio. Y si hemos llegado hasta aquì, es tambièn gracias a tantos amigos y familiares que nos han escuchado, sostenido y empujado. No dejèis de hacerlo, por favor.

Hemos pasado unos dias muy dificiles. Rosy hace tiempo que nos quita cosas, las esconde, las regala, las rompe... como para "castigarnos" (en clase no lo hace), se mete en líos con mentiras, etc. En medio de esta tensión ha ido donde una familia amiga y le ha pedido si la pueden adoptar. Imaginaos lo que he llorado yo ayer cuando lo he sabido. Todo parece indicar que no es feliz. Que quiere que la queramos y que, o no es suficiente, o no le llega nuestro amor. Reconozco mi dificultad de amar a quien me da patadas constantemente. La escalation no ayuda y ella (segun el psicólogo) vive lo que en lenguaje tecnico se llama "la identificaciòn con el agresor": lo que ha sufrido lo hace ella, creyendo inocentemente que funciona para atraer el amor, en vez de para hacerlo escapar. Bueno, el caso es que despuès de tanto llanto, me decidì a escribirle una carta que expresara lo que no consigo expresar de otro modo, y ella pide a gritos. Le dejè la carta cuando me fuì al pleno del ayuntamiento y la leyò con su papi. Llorò mucho de emociòn, estaba feliz, decìa cosas lindísimas, positivas, negativas,... me escribiò una carta con dibujitos tambièn lindísima dicendo que no quiere otra familia, y que quiere ponerse los vaqueros como su hermana (estaba castigada depuès de haberlos cortado dos veces). Esta mañana los llevaba puestos y toda feliz me ha abrazado diciendo que mi carta es su regalo preferido y que la ha metido en su caja de los tesoros. Deseo tanto que podamos empezar de nuevo, como si nos encontraramos por primera vez...

Ahì va la carta. Me ha costado mucho, y sòlo despues de 4 años y de tanta terapia he podido escribirla. Hace sólo un año no habrìa sido capaz.

Querida pequeña Rosy:


Tu eres mi pequeña, mi florecita, mi chocolatina preferida. A donde pofrìa ir yo sin tì? Què serìa de nuestra vida sin tu sonrisa? Come podrìa vivir yo si tu te fueras? Me morirìa de tristeza yo...

Sè que no soy la mamà que tu habìas soñado. Talvez tu soñaras una madre afectuosa y dulce, que te mimase y acariciase a menudo. Y en cambio te ha tocado una mamà que es un poco oso, que le cuesta tanto ser tierna. Sè que probablemente soñabas con una mamá que no se enfadase por tus travesuras, y en cambio yo me enfado por las cosas pequeñas y grandes, soy rígida y a menudo antipática.

Querida Rosy: tu dices que te da pena no parecerte a ninguno de tus padres. Y yo te digo que tu y yo nos parecemos mucho màs que Irene y yo. Yo tambièn soñaba una hija que me quisiera, que no me hiciera enfadar, de quien poderme fiar y sentir orgullosa. Ambas somos testarudas y queremos salirnos con la nuestra.

Ves? El buen Dios nos ha puesto en el mismo camino, juntas, aunque no nos resulta fàcil convivir. Y a ambas se nos ha dado la tarea de ayudar a la otra a ser feliz. Tu tienes que ayudarme a mi a aprender a amarte y a fiarme de ti. Yo tengo que ayudarte a no tener miedo y a sentirte amada.

Porque aunque a veces te cueste creerlo, nosotros te amamos muchisimo, y no permitiremos que nadie te haga daño. Pequeño pollito de chocolate, que ha llegado a nuestra vida para traernos el sol (y algunas tormentas). Gracias por existir y por ser nuestra hija. Rezo y espero tanto que un dìa seas feliz junto a nosotros. Yo lo intentarè con todas mis fuerzas. Y tu?

Tu mami mer

LAS LUCES (que no todo son sombras):
CUENTO DE UNA FLORECITA LLAMADA ROSY

Erase una vez un paìs especial, donde en invierno no hacìa demasiado frìo y en verano no hacìa demasiado calor. Era un bonito dìa de primavera cuando, al calor del sol, naciò una preciosa florecita. Por desgracia el cielo se cubriò de nubarrones y empezò a llover muchìsimo. Tanto lloviò, que el rìo se saliò de su cauce, y con furia se llevò a la flor que habìa ayudado a nacer a la pequeña florecita. Era pequeña y muy linda, y despuès del temporal se sintiò muy sola. A pesar de que el sol se esforzase en calentarla y el viento intentase acunarla, la florecita temblaba de frìo y de miedo. El viento, volando por doquier, en seguida se diò cuenta de lo que ocurrìa, y decidiò informar al topo jardinero, que es el que se encarga de preparar un lugar adecuado a las florecitas solares, que normalmente tienen miedo o estàn tristes. La pequeña flor fue acompañada con todo cuidado al gran jardìn y le fue regalado un bonito nombre: ROSY. En el gran jardìn Rosy conociò a muchos amigos que estaban cerca de ella. Ya no se sentìa tan sola. Aprendiò a jugar, a reir, a bailar... y sobre todo empezò a esperar la llegada de mamà y papà. El topo jardinero, de hecho, habìa avisado a la golondrina Domitila, una golondrina muy especial, que viajaba por muchos jardines buscando papàs y mamàs para las flores solas. Mientras tanto, en un paìs lejano, donde en invierno hace mucho frìo y en verano mucho calor, vivìan Merche y Guido, una pareja de flores que se querìan mucho, junto a una florecita llamada Irene, y eran felices. Su jardìn era pequeño pero bonito. El perfume de su amor llenaba el aire. Guido y Merche habìan preparado tambièn en sus corazones un sitio especial esperando que pronto pudiera nacer otra preciosa florecita. Espera que te espera, el tiempo pasaba pero la florecita no nacìa. Merche y Guido decidieron entonces hablar con la gran Encina, que es muy sabia. Despuès de haberles escuchado les dijo que no se preocuparan; si habìan preparado bien el lugar en sus corazones, antes o despuès, la flor nacerìa. Una frìa tarde de invierno la golondrina Domitila recibiò la comunicaciòn de la gran Encina y en picada se precipitò al jardìn de Guido y Merche a llevar la buena noticia: la florecita Rosy habìa nacido ya, pero vivìa en un jardìn lejano y llevaba tiempo esperàndoles. Y asì fue como en lo que canta un gallo mamà Merche, papà Guido y la hermanita Irene se echaron a volar, ansiosos de encontrar y conocer finalmente a su pequeña flor.

Llegaron al gran jardìn muy nerviosos. Rosy les estaba esperando de la mano del topo jardinero, y echò a correr hacia ellos. Sus corazones les saltaban en el pecho y todos se abrazaron emocionados. La pequeña nueva familia volviò al pequeño jardìn, donde muchos amigos habìan preparado una gran fiesta que continúa todavìa hoy. Porque mamà Merche, papà Guido, Irene y la pequeña Rosy han aprendido que cuando estàn juntos y se quieren es siempre FIESTA!!!

martes, abril 15, 2008

Adopcion. Relatos. El amor de unos padres


Precioso como escribe la madre de Hada.


Este relato es el sentimiento de una madre hacia el amor que siente por sus hijos, ése amor infinito, ésa fuerza que de la voluntad me imagino que debe salir, pero de una voluntad que no conocemos, que está allí donde nosotros no estamos y que es a través de nosotros que se manifiesta.
Y es que es francamente mágico el amor que los padres sentimos por nuestros hijos.
Desde el primer día que vi a mis hijos supe que los querría más que a mi mismo, más que a nada en el mundo, y sólo me hizo falta aguantar su mirada un segundo para saberlo, ¿o debería decir descubrirlo?
Es un misterio que la adopción, terreno no abonado por los fantasmas de la genética, lo hace todavía más mágico.

Cuando estaba leyendo este artículo que ha enviado Mei, de las listas de China, me ha asaltado una sensación de extrañeza, como de un dejà vu lector, hasta que me he acordado de que había leído ya algo de estos maravillosos protagonistas.

Hace unos meses apareció otra versión, menos poética, pero de igual fuerza de este artículo que publicamos ya en el blog, y que os pongo a continuación pues tampoco tiene pérdida ya que se trata de la misma madre y la misma familia : Adopcion.Luchando por los derechos de los niños
Suerte y que lo disfrutéis porque no tiene pérdida.

Otros relatos que saben meter dentro de nuestra piel:


--------------------------------------- Inicio del artículo --------------------------------

Mi dulce hada


Los padres, esos sufrientes eternos, esos locos que hacen horas extras, incluso cuando los hijos ya llevan barba y se pagan un plan de pensiones. Viendo a mi madre, que me riñe cuando salgo a la calle sin suficiente abrigo, o almuerzo mal, creo entender lo que es la maternidad. O la paternidad, tanto monta, si se ejerce activa y responsablemente. Debe ser eso, un amor terrenal, arraigado en lo más primitivo y, por ende, en lo más auténtico. Para mí, que acumulo la intensidad de tres hijos queridos, aún es un interrogante.

¿Qué fuerza interna nos transforma hasta el punto de hacer por ellos aquello que no haríamos por nadie? De ese interrogante nace el misterio más fascinante de la vida.
Sentimos amor, pero también fuerza, seguridad, riesgo, miedo, instinto, quizás rabia, y así hasta el infinito, en el infinito diccionario de ser padres.
Quizás la escritora que mejor ha resumido ese caudal de emociones y enigmas ha sido Amy Tan, cuya Hija del curandero es una pequeña obra de arte. De ella, cuyo viaje a China fue, a la vez, un viaje iniciático al interior de su propia madre, recuerdo dos citas extraordinarias. "Una madre es alguien a quien las cosas de su hijo le importan tanto como a él". Y una brutal: "Las palabras más aborrecibles que he dicho en mi vida a otro ser humano se las dije a mi madre".
Alguien que lea estas reflexiones me recordará que es lógica la intensidad sentimental entre padres e hijos, no en vano hablamos de una relación que es carne de la propia carne, pero eso tampoco no es exacto.
Ni la genética, ni la memoria de generaciones inciden realmente en la naturaleza de la maternidad o la paternidad, sino algo más sutil, más indefinible, quizás más grandioso.

Perdonen que narre una de mis experiencias más intensas, en la adopción de mi hija pequeña, en Siberia.
Era el primer viaje, de los tres que tuvimos que hacer para adoptar a Ada.
Habíamos estado en una ciudad perdida de los Urales durante días, esperando noticias. Cuando llegaron, supimos que Ada estaba a 400 km, hacia Kazajistán, en un hospital (curándose de una neumonía, la enésima enfermedad que padeció en sus pocos meses de vida), y que quizás no la veríamos.
Hasta el día siguiente no tuvimos permiso para visitarla, y estuvimos con ella cinco minutos. Cinco minutos de una niña que no nos miró, que no tocó el muñeco de peluche que le habíamos llevado, testigo roto de nuestro miedo y nuestro deseo… una niña que sólo tuvo interés en el dedo que se chupaba incansablemente.
Era la niña más triste, la más frágil y, a pesar de todo, una superviviente. Al salir del hospital, mi marido, un navarro de volumen de tirador de piedras, se puso a llorar. Sus palabras acompañarán siempre el recuerdo de aquel momento: "No sé cómo pasó, no sé por qué, pero me siento su padre. Nadie me la podría quitar".
Cinco minutos, la mirada de una niña que sólo sabía mirar hacia dentro, y ese hombre seguro de sí mismo se convirtió en un padre asustado, desconcertado, emocionado y capaz de luchar contra los elementos. Nunca más ha dejado de ser ese padre. ¿Dónde está el milagro? ¿Dónde el enigma?
Abierta suavemente la puerta del comedor de mi casa, permítanme que ahonde un poco más, con la esperanza de que la anécdota personal sirva para el retrato global. Mi hija Ada tiene, hoy, siete espléndidos años.
De ser una niña que no miraba al mundo, hoy lo devora con sus bellos ojos almendrados.
De no hablar, es una pequeña cotorra que relata sus afanes diarios, con una infatigable intensidad.
De vivir en la tristeza, hoy rebosa una alegría que contamina las comisuras de nuestros ajetreados días.
De no tener opción, las tiene todas y todas quiere vencerlas.
Cuando la contemplo, en su habitación repleta de caballos alados, hadas preciosas y bellas princesas de cuentos, en su mundo hermoso, me veo capaz de saber lo que es la felicidad. Y quizás, por unos momentos, vislumbro lo que mi marido, creyente, llama Dios.
El enigma de la vida está ahí, en ese cuerpecito frágil que concentra, como un imán indómito, toda nuestra capacidad de sufrir y de amar.

Indescifrable misterio. Maravillosa emoción.

lunes, marzo 03, 2008

Adopcion.Nací en Arteixo. El relato de una hija y madre adoptiva

Esta historia nos la ha enviado una lectora de este blog que además es madre adoptiva.


Es la historia cuya protagonista es Eva Gispert, una hija adoptiva , actualmente ya madre de 3 hijos (2 biológicos y 1 adoptado), que nos relata en primera persona los sentimientos que la adopción ha hecho aflorar en el transcurso de su vida.

Nos habla de lo mucho que quiere y la quieren sus padres, lo qué sintió cuando conoció a su madre biológica, y cómo a medida que se iba haciendo mayor, el hecho de ser adoptada iba configurando con ella su propia historia ; cuando a los 6 años supo que era adoptada, cuando en la adolescencia se apoderó de ella una sensación de vacío que luego se repetiría mucho más tarde después de conocer a su madre biológica, y cómo finalmente con la ayuda de un buen profesional consiguió superar con las terapias adecuadas.

Es un relato crudo por la sinceridad con la que está escrito, y aunque se trate de un caso particular, estoy convencido que a todos los que lo leáis os hará pensar sobre cómo la adopción puede condicionar la vida de nuestros hijos, aunque ésta se haya producido en las edades más tempranas.

Me ha gustado mucho y espero que vosotros le saquéis el mismo partido.

Otros relatos escritos por los protagonistas de la adopción :









-------------------- Inicio del artículo ---------------------------


SOMOS DE VERDAD CONSCIENTES DE LOS SENTIMIENTOS QUE DESPIERTA LA ADOPCIÓN?

Dicen que nací el 28 de enero de 1967 en Arteixo, la Corunya, y en cambio mi partida de nacimiento indica que soy del 2 de enero. Jesusa, la madre biológica, se quedó viuda con 4 hijos a su cargo, todos varones. Fruto de una relación posterior me tuvo a mi. Parece ser que tenía muchas dificultades para poder tirar adelante y dejó a los 5 niños en un orfanato para así poder ir a trabajar.

Mis padres, Emili y Paquita, llevaban ya 20 años casados y deseaban una niña. Vivían en un pequeño pueblo de la provincia de Girona, Llagostera. Yo tenía 2 meses cuando me vinieron a buscar al orfanato. Mi madre siempre me lo explica. Estaba lleno de niños que con sus ojos te decían – cógeme a mi por favor! Las monjas les indicaron quién iba a ser su hija, me tuvieron un rato en brazos, y dice que no tuvo ni u ápice de duda de que era suya.

Esta es la imagen que a mi me ha quedado. El sentimiento que todo niño necesita tener: que su nacimiento es un hecho único y especial. Y esto es tan importante para cualquier niño! Siempre he sentido que mis padres me querían y me deseaban, en que este sentimiento les llenaba el corazón y toda su existencia desde que entré en sus vidas.

Es por esto que cuando a los 6 años supe a través de una amiga que yo era adoptada, me fui llorando a casa. Mi madre me explicó con los ojos llorosos toda esta historia, añadiendo que me querían , me querían muchísimo! Esto era lo importante y no, de dónde había salido. Los niños son de quien los cría y los educa, decía siempre mi madre. Este sentimiento y esta convicción es la que me ha acompañado toda la vida y esto tiene consecuencias en las relaciones que vas haciendo. Nunca he tenido una gran curiosidad en conocer aspectos de mi otra vida Sí que a menudo me imaginaba cómo habría sido el hecho de vivir en la Coruña rodeada de 4 hermanos mayores, todo chicos. Me hubiera gustado ver a mi madre biológica sólo para comprobar qué rasgos tanto de mi personalidad como físicos teníamos en común “mi madre” biológica y yo. Me cuesta escribir las dos palabras juntar “mi” y “madre”. No la siento, ni mía, ni madre. Esto es lo que sentí cuando vino a conocerme ahora hará unos 7 u 8 años.

Mi infancia la recuerdo feliz, con mucha libertad, y tenía muchos amigos. Era una niña extrovertida, abierta y con mucha fuerza interior. Me sentía muy querida tanto por mis padres como por toda la gente del pueblo. Siempre he pensado que para los niños adoptados, las raíces son muy importantes y perduran en el niño de una forma diferente porque las necesita más que a los demás. La adolescencia fue más difícil. Hacía muchas actividades. Ahora pienso que era una escapada hacia delante. Hacia los 14, 15 años comencé a experimentar un sentimiento de soledad y de desolación que durante toda la vida me ha acompañado y he tenido que afrontar. Tuve episodios de insomnio. Me invadía una angustia que me aclaparaba y me hacía sufrir mucho. Pedía ayuda a mis padres desesperada. Ellos no sabían como pararlo. Pensé que lo mejor era no hacer demasiado caso. Seguramente si se hubiera tratado bien es ese momento, me hubiese ahorrado una gran parte del sufrimiento posterior.

Nunca más he dormido bien del todo. En periodos de estrés, este insomnio ha ido apareciendo así como este sentimiento de soledad. No supe nunca de dónde me venía. Pero es ahora, una vez mayor, cuando empecé a pensar que el hecho de la adopción debía tener alguna cosa que ver. La relación con mi madre no era fácil pero tampoco más difícil que cualquier relación madre e hija. Yo era una niña muy rebelde, con mucho amor propio e instinto de superación, con una personalidad, y había crecido en un ambiente de mucha libertad. Mi madre era una persona muy introvertida, y las muestras de afecto conforme me iba haciendo mayor, se le hacían más difíciles. Todos los niños necesitan mucho estas muestras de afecto pero en un hijo adoptado todavía son más importantes. Las busca en la mirada, en los gestos de sus padres, de los amigos, de las parejas que escoge, así como en toda la gente que lo rodea.

Con el nacimiento de mis dos primeros hijos pensé que a lo mejor me afloraría algún sentimiento o sensación hacia la adopción. No fue así. Sí que pensé en ello, pero seguia convencida de que el nacimiento es un hecho anecdótico, una experiencia maravillosa en sí misma, pero nada más.

Todo cambió cuando hace 7 u 8 años, se presentó Jesusa en mi casa. Había a averiguado mis apellidos actuales, así como mi dirección, y no quería morirse, decía, sin conocerme y saber que yo estaba bien. Supe al momento que era ella cuando empezó a hablar con acento gallego. En el momento en que se produjo la visita, en ese momento sentí pena y compasión hacia aquella mujer que me explicaba buscando mi comprensión de que no me había entregado en adopción por voluntad propia. Yo también quería que supiera que me había sentido muy querida por mis padres y que estaba muy orgullosa de como me habían educado.

Fue después, al día siguiente, cuando empecé a experimentar un sentimiento de rechazo y de desolación. No sabía que me pasaba. A partir de entonces, y es posible que fuera también porque me coincidió con otras circunstancias de mi vida, empecé a sentir que muchas de las cosas que había estado haciendo hasta entonces, no me llenaban ni me hacían ilusión. Mi autoestima estaba en crisis, y tuve que replantearme muchas cosas. Con la ayuda de una terapeuta he desarrollado todo un trabajo interior : aceptar que posiblemente, aunque no era consciente en un primer momento, el hecho de ser adoptada implica una manera de afrontar la vida y las relaciones, diferente a como lo haría cualquier otra persona.

Es por esta razón que cuando decidimos adoptar a nuestro tercer hijo, yo era plenamente consciente. Me resultó de mucha utilidad el proceso de idoneidad que tuvimos que pasar para adoptarlo. Muchas de las cosas que nos decía el equipo de terapeutas las constataba como propias, y me servían para poner nombre y ubicar muchos de los sentimientos que había ido experimentando en el transcurso de mi vida.

Melkamu nació en Etiopía, tiene 7 años y en febrero hará un año que está con nosotros. Todo este proceso y trabajo que he hecho, me ha permitido darme cuenta que el hehco de ser adoptado te hace diferente, aunque hayas sido querido y te hayan adoptado siendo, muy, muy pequeña. Negar o tapar todos los sentimientos que este hecho te provoca , y no gestionarlos adecuadamente puede hacerte sentir muy mal y desubicado. Es ahora, después de mucho tiempo, que soy plenamente consciente de lo importante que es para un niño adoptado la aprobación y el afecto, y como puede girar tu vida alrededor de estos dos conceptos.
Ser muy consciente y gestionarlo correctamente te puede hacer que las cosas te resulten mucho mas fácil y verlo todo con mucha más serenidad.

Eva Gispert 16 de diciembre 2007

martes, septiembre 18, 2007

Adopcion.La espera. Una bonita historia


Adopción. La Espera. Adaptación.


Este mensaje me llegó de la lista de Adopchina (china@adopint.org) a la que os aconsejo que aquéllos que estéis en espera, os subscribáis a través de (http://www.afac.net/) , independientemente del país en el estéis adoptando, porque es un excelente espacio para compartir sensaciones y experiencias como la que hoy he decidido publicar.


Nos habla una madre de sus sentimientos y emociones cuando adoptó a su hija en China , de unos 17 meses, y como se ha ido adaptando a la familia hasta simplemente formar parte de ella.


Es una historia desde mi punto de vista preciosa, y que con un lenguaje llano sabe transmitir con toda naturalidad lo que a otros nos cuesta tanto expresar.


Lo recomiendo para todos aquellos que estéis esperando o estéis pasando una adaptación complicada, pues como dice la madre de este mensaje, "Mejor? peor?... Lo que importa es que ese niño/a es tu hijo y, tenga la edad que tenga, ocupa todo tu corazón, que gracias a ese niño volvemos a ser padres"
Os dejo unos enlaces a otros artículos parecidos :


------------------------- Inicio del artículo -----------------------------

Nihao familia!

Yo no voy a entrar a juzgar a nadie por sus opiniones, cada uno puede pensar lo que quiera y tenemos que respetar las opiniones de los demás, pero... Dejadme que os cuente nuestra experiencia.

Cuando abrazamos a Mònica Li por primera vez tenia casi 17 meses, digamos que fue una de las niñas mayores de nuestra tanda de asignación (en nuestro grupo de viaje era la más mayor de todas). La gente nos iba haciendo comentarios del tipo que he leido aqui (que si más pasado, que si más enfermedades, que si...), la verdad es que llegó un momento que nos tenían un poco hartos (porque cuando pares nadie te dice algo asi como: uffff 4 Kg! Que grandote! Mejor que hubiera pesado 3Kg que asi nacía más fácil... O que cabezón! si hubiera tenido menos cabeza hubieras sufrido menos...). Pero al ser una niña adoptada, era como si todo el mundo se sintiera con derecho a opinar si era mejor o peor... Mejor o peor, las dichosas comparaciones de siempre.

Mi hija llegó a mi con casi 17 meses, a los 6 meses (más o menos) de estar en casa mirando una foto que me acababa de llegar en un mail, reconoció esa foto como su habitación del orfanato (quien dijo que los niños no tienen recuerdos de tan pequeños?). Llevaba un año con nosotros, que estaba yo haciendole el álbum de fotos de nuestro primer año juntos, y salió una foto suya en el orfanato, donde está con cara de muy enfadada. Y me dijo: "mamá, esta niña está llorando"; Yo le pregunté qué quien era esa niña, y ella me contestó: "una niña china"; a lo que yo le dije, pero como se llama?; Y ella me contestó: "se llama Monica". Asi que yo con cara de sorpresa le dije, bueno, si es una niña china y se llama Mònica, eres tu, no?; Y ella muy seria, me miró y me dijo: "No, yo no soy, porque esta niña esta llorando porque no tiene mamá y yo si tengo mamá"... Yo cada vez creo más que mi hija llegó con su mochilita a sus espaldas, con una mochila llena de recuerdos o de sensaciones... Pero también os digo que en el momento en que vi su carita, yo supe que esa era mi hija, y que no podía ser otra.

Mi hija al dia, una hora despues de la entrega ya nos deleitaba con sus risas (se rie fuerte, a carcajadas!); al segundo dia ya me llamaba mamá... Hoy, os puedo asegurar que hasta se me olvida que yo no la he parido, porque es igualita a mi (menos en los ojos, que los tiene algo más achinados jejejeje). Ni mi hija mayor (que es bio, como el yogurt) hace las cosas tan parecidas a mi... Eso de los genes volantes os digo yo que es verdad ;-)

Y he visto niñas que llegaron más pequeñas a sus familias con más problemas de adaptación que la mía. Yo creo que la edad no es tan importante. Si viene menos estimulada (la mia venía poco estimulada, y ahora a pesar de ser de las pequeñas de su clase es la más espabilada, y con diferencia, dicho por la misma profe) os aseguro que a nuestro lado lo recuperan rapido... He visto niñas que han llegado a sus familias con casi tres años y no han tenido ningun problema de adaptación, otras que si... Al igual que bebitos de 10 meses que los primeros meses de estar con sus papis se lo han hecho pasar fatal...

Mejor? peor?... Lo que importa es que ese niño/a es tu hijo y, tenga la edad que tenga, ocupa todo tu corazón, que gracias a ese niño volvemos a ser padres.

Ya solo me queda darle las gracias a Monica Li por habernos adoptado como a sus padres, por querernos como nos quiere, por hacernos sentir tan felices, por arrancarnos esas risas con sus payasadas, por esos mimos que nos regaló desde el primer día,... Por tantas y tantas cosas que si las tuviera que nombrar todas os iba a colapsar el correo!! :-)

Un beso a todos,

martes, febrero 20, 2007

Adopcion. Adolescencia. Un precioso poema de un precioso niño adoptado


Adopcion. La espera. Postadopcion. Adolescencia. Relatos. Reflexiones.


Y como hoy va de poesías, os hago llegar una poesía que escribió un niño al que quiero muchísimo y que el otro día regaló a sus padres este poema, que además le costó un pemio en el concurso de colegio (faltaría más).


Se trata de un niño adoptado de 1º de ESO, que ha utilizado la poesía como un medio para expresar el amor que siente hacia sus padres y hacia toda su familia.

Es sencillamente una joya, y una dosis de sinceridad, emoción y esperanza para todos aquellos que tengáis un hijo en esta edad.


--------------------------------------- Inicio poesía -----------------------------------------


1º de ESO
04 / 12 / 06


Poesía

Al nacer, en un lugar extraño me encontré
para mi, tan chiquitín, en el mundo aparecí,
muchas preguntas yo me hice
cuando al orfanato fui.

La vida cruel se comportó
porque con tan solo un mes me separó,
pero pude compartir el dolor con mi hermano
que gracias a su fuerza me ayudó.

Mi hermano y yo fuimos cuidados
por la madre Úrsula
y con ella tres años vivimos
con otros niños que fueron mis amigos.

Entonces vinieron mis padres
y con mi hermano me fui
tantos años nos buscaron
y al final nos encontraron.

Pero todo no acaba aquí
ya que nació una niña, mi hermana,
que con cariño me costó aceptarla
pero al fin, una familia me sentí.

Ahora tengo trece años,
malos tragos pasé pero todo superé,
con buenos amigos voy
y alegre y contento estoy.

El resumen de mi vida he escrito
que contento me siento
ya que un peso me he quitado
explicando mi pasado.

Dedico esta poesía
a mis amigos y a mi familia
porque gracias a ellos
he conseguido apreciar esta vida.

Y a un concurso he decidido presentarla
para que la demás gente
entienda los sentimientos
de personas como yo.

Doy las gracias a Andreu, Pau y Polete,
a Edu, Alex y muchos más,
y también a mi familia
por darme tanta felicidad.

Ellos son mi verdadera familia
y un gran apoyo me han dado
a todos los quiero mucho
y siempre estaré a su lado.

viernes, octubre 06, 2006

Adopcion. Postadopcion. Un relato muy tierno


Adopcion. Postadopcion.

Este relato es de la lista de distribución de adopción en china china@adopint.org.

Es un relato bonito donde los protagonistas son unos padres y su hijo adoptado.

Siempre el momento de volver al pais de origen con nuestros hijos mayores, es un momento que todos tenemos presente que algun día ocurrirá, verdad?

las experiencias que conozco de estos viajes, puedo decir que son realmente buenas para toda la familia.

------------------------- Inicio relato ----------------------------
Parque infantil

Una joven pareja decide adoptar. Después de muchos trámites y más de una vejación, reciben dos fotos de quien el azar ha decidido que va a ser su hijo. En la primera, el chaval amenaza el objetivo con una pala de plástico. Lleva ropa vieja, raída, de colores mal combinados y demasiado pequeña o demasiado grande. A sus espaldas, hay un pequeño parque de juegos infantiles con un tobogán y un columpio de colores vivos. En la segunda, sonríe haciéndose el interesante. A los padres les parece el crío más precioso del mundo y contemplan las fotos a menudo. (¿Cuál de los dos será?)
Y un día se encuentran. La escena tiene lugar en un país lejano. Está mucho más guapo y, además, se mueve y habla. Desde el primer momento se lo cuentan todo: que nació en otro país y que otra señora lo tuvo en su barriga. Y él exhibe casi con orgullo su particularidad entre los amigos del cole.
Pasan seis años y deciden ir de vacaciones a la ciudad de origen. Uno de los padres es partidario de visitar el orfelinato donde creció; el otro no lo tiene tan claro. Una vez allí, preguntan en recepción si saben dónde está la casa de acogida. Les dicen que no. El hotel está en las afueras y piden un taxi para ir hasta el centro, a cenar. El automóvil avanza por una carretera estrecha flanqueada por árboles. Y, de repente, la madre suelta un grito y ordena al chófer que pare. A la derecha, tras una reja, hay un parque infantil con un tobogán y un columpio de colores vivos, repintados. Los padres se cogen con fuerza de la mano, se dan un beso muy pequeño, le dan otro al niño... Este los mira y, con una sonrisa que parece mucho la de la segunda foto, les pregunta: "Papis, ¿qué os pasa?"

Joan Ollé

miércoles, agosto 30, 2006

Prensa.Prejuicios. Artículo divertido. El negro


Prensa. Prejuicios.

Este es un artículo que leí hace mucho tiempo en el diario El Pais, y el otro día lo encontré perdido entre unos papeles, y he querido ponerlo en el blog por lo bien escrito que está y lo ameno que es.

Denuncia como los prejuicios a veces no nos dejan ver la realidad tal y como es.

Muy recomendable.

El artículo es de Rosa Montero y está extraído del cortometraje "The lunch date" de 1991.

El negro

Estamos en el comedor estudiantil de una universidad alemana. Una alumna rubia e inequívocamente germana adquiere su bandeja con el menú en el mostrador del autoservicio y luego se sienta en una mesa. Entonces advierte que ha olvidado los cubiertos y vuelve a levantarse para cogerlos. Al regresar, descubre con estupor que un chico negro, probablemente subsahariano por su aspecto, se ha sentado en su lugar y está comiendo de su bandeja. De entrada, la muchacha se siente desconcertada y agredida; pero enseguida corrige su pensamiento y supone que el africano no está acostumbrado al sentido de la propiedad privada y de la intimidad del europeo, o incluso que quizá no disponga de dinero suficiente para pagarse la comida, aun siendo ésta barata para el elevado estándar de vida de nuestros ricos países. De modo que la chica decide sentarse frente al tipo y sonreírle amistosamente. A lo cual el africano contesta con otra blanca sonrisa. A continuación, la alemana comienza a comer de la bandeja intentando aparentar la mayor normalidad y compartiéndola con exquisita generosidad y cortes ía con el chico negro. Y así, él se toma la ensalada, ella apura la sopa, ambos pinchan paritariamente del mismo plato de estofado hasta acabarlo y uno da cuenta del yogur y la otra de la pieza de fruta.

Todo ello trufado de múltiples sonrisas educadas, tímidas por parte del muchacho, suavemente alentadoras y comprensivas por parte de ella. Acabado el almuerzo, la alemana se levanta en busca de un café. Y entonces descubre, en la mesa vecina detrás de ella, su propio abrigo colocado sobre el respaldo de una silla y una bandeja de comida intacta.

Dedico esta historia deliciosa, que además es auténtica, a todos aquellos españoles que, en el fondo, recelan de los inmigrantes y les consideran individuos inferiores. A todas esas personas que, aun bienintencionadas, les observan con condescendencia y paternalismo. Será mejor que nos libremos de los prejuicios o corremos el riesgo de hacer el mismo ridículo que la pobre alemana, que creía ser el colmo de la civilización mientras el africano, él sí inmensamente educado, la dejaba comer de su bandeja y tal vez pensaba:

"Pero qué chiflados están los europeos".

lunes, junio 26, 2006

La profesión de madre


He recogido este email de las listas de china, y me ha gustado leerlo.

Es divertido.

No perderse el último apartado sobre las diferentes imágenes que tienen de las madres, sus hijos a medida que crecen.

---------------------------- Inicio mensaje -------------------------------

Un día fui a sacar el registro de conducir y la oficial que tomaba los
datos, me pregunto cual era mi ocupación.

No supe como etiquetar mi trabajo de "madre" y qué responder. Al percatarse
de esto la oficial que tomaba los datos me dijo: -A lo que me refiero es a
si trabaja usted o es simplemente una ...?

-Claro que tengo un trabajo, le conteste, soy una mamá.

-No ponemos mamá como opción, vamos a ponerle "ama de casa" fue la respuesta
enfática de la oficial.

Había olvidado por completo esta historia hasta que un día me pasó
exactamente lo mismo, sólo que ésta vez, en la oficina del estatal. La
funcionaria era obviamente una mujer de carrera, eficiente, de mucha postura
y tenía un título muy despampanante que decía: "Interrogadora Oficial".

-Cuál es su ocupación?- me preguntó ella. ¿Qué me hizo contestarle esto?, no
lo sé, pero las palabras simplemente salieron de mi boca:

-Soy una "Investigadora Asociada en el campo del Desarrollo Infantil y
Relaciones Humanas."

La funcionaria se detuvo, el bolígrafo quedó congelado en el aire y me miró
como si no hubiese escuchado bien. Repetí el título lentamente, poniendo
énfasis en las palabras más importantes. Luego, observé asombrada como mi
pomposo anuncio era escrito en tinta negra en el cuestionario oficial.

-¿Me permite preguntarle? - dijo la funcionaria, con un aire de interés-
¿qué es exactamente lo que hace usted en este campo de investigación?.

Con una voz muy calmada y pausada me escuché contestarle:

Tengo un programa continuo de investigación (¿qué madre no lo tiene?) en el
laboratorio y en el campo (normalmente me hubiera referido a lo anterior
como adentro y afuera).

Estoy trabajando para mi maestría (la familia completa) y ya tengo cuatro
créditos (todas mis hijas).

Por supuesto que el trabajo es uno de los que mayor demanda tienen en el
campo de humanidades (¿alguna madre está en desacuerdo?) y usualmente
trabajo 14 horas diarias (en realidad son más, como 24).

Pero el trabajo tiene muchos más retos que cualquier trabajo sencillo y, las
remuneraciones más que económicas están ligadas al área de la satisfacción
personal.

Se podía sentir una creciente nota de respeto en la voz de la funcionaria
mientras completaba el formulario.

Una vez terminado el proceso, se levantó de la silla y personalmente me
acompañó a la puerta.

Al llegar a casa, emocionada por mi nueva carrera profesional,salieron a
recibirme tres de mis asociadas al laboratorio, de 13, 7 y 3 años de edad.
Arriba podía escuchar a nuestro nuevo modelo experimental, en el programa de
desarrollo infantil (de 6 meses de edad), probando un nuevo programa de
patrón en vocalización.

¡Me sentí triunfante!. ¿Le había ganado a la burocracia!. Había entrado en
los registros oficiales como una persona más distinguida e indispensable
para la humanidad que solo "una madre más".

La maternidad..., que carrera más gloriosa, especialmente, cuando tiene un
título en la puerta.

Las diferentes imágenes de una madre a los:

4 AÑOS DE EDAD... Mi mamá puede hacer cualquier cosa
8 AÑOS DE EDAD... Mi mamá sabe mucho! Un montón!
12 AÑOS DE EDAD... Mi mamá no sabe absolutamente nada
14 AÑOS DE EDAD... Naturalmente, mamá tampoco sabe eso.
16 AÑOS DE EDAD... Mi mamá ?, es tan anticuada!
18 AÑOS DE EDAD... La vieja?, está totalmente fuera de época
25 AÑOS DE EDAD... Bueno, puede ser que sepa algo al respecto
35 AÑOS DE EDAD... Antes de decidir, porque no pedimos la opinión de mamá?
45 AÑOS DE EDAD... Me pregunto que habría pensado mi mamá al respecto?
65 AÑOS DE EDAD... Ojala pudiera conversarlo con mi mamá .

miércoles, mayo 03, 2006

Adopción. Buscando orígenes. RELATO DE UNA NIÑA DE 13 AÑOS ADOPTADA QUE HA ENCONTRADO SUS ORÍGENES


Adopción, Postadopción, Adolescencia, Buscando orígenes

Leí este relato en las listas de adopchina, y siempre creo que aunque tienen muchas veces una componente demasiado mediática y poco ajustada a la realidad, son muy buenos para comprender los sentimientos por los que puede pasar un niño adoptado.

Recomendable para los que estemos en situación de afrontar la adolescencia que aconstumbra a despertar en los niños esa inquietud propia que generan las crisis de identidad cuando creces de golpe, y que para los niños adoptados, parece que es un moment complejo y de especial atención por partes de nosotros, los padres.

----- Inicio del artículo -------

SUE, Trece años

Tomado del Libro: Qué se siente ser Adoptado (Traducción: Oly B.)

Me dijeron que fui adoptada tan pronto tuve edad para comprender lo que ello significaba. Mi hermana y mis dos hermanos, todos mayores, también son adoptados y todos ellos han buscado y encontrado a sus progenitores.

Yo siempre me sentía un poco celosa de ellos y me preguntaba, si algún día tendría la oportunidad de buscarlos también. Mis padres adoptivos me prometieron desde el principio que me ayudarían cuando tuviera suficiente edad, lo cual probablemente sería cuando tuviera 18 años. Cuando tenía 12 años, nos mudamos a Pensylvania a Nueva Jersey y fue la época en la que mi madre escribió a la oficina de estadísticas pidiendo mi partida de nacimiento original.

Pensylvania es uno de los pocos estados que muestra sus registros, lo cual significa que los adoptados de 18 años ó más, o sus padres adoptivos, pueden obtener información sobre los progenitores.

La mayorías de los padres hoy en día no son lo suficientemente abiertos con sus hijos adoptivos. Como resultado, los adoptados no entienden totalmente lo que es la adopción, y además se confunden acerca si deberían investigar o no. A mí nunca me ocurrió esto, aún cuando yo no era suficientemente madura para buscar a mi madres, y lo quise tan pronto obtuvimos mis papeles.

Mi hermana mayor Cindy y su amiga Debbie hicieron el trabajo de detective y localizaron su dirección y número telefónico el 4 de diciembre, dos días antes de mi treceavo cumpleaños. Mi mamá telefoneó a mi progenitora y dijo:

"Estoy llamando para un entendimiento amistoso y de amor, por el bien común que compartimos, (nuestra hija nacida el 6 de diciembre de 1968) Ambas lloraron mucho, y cuando regresé a casa de la escuela, esa tarde, mi mamá me abrazó y me contó su conversación.

Entonces, en mi treceavo cumpleaños, mi progenitora me llamó y hablamos por quince minutos aproximadamente. Fue duro estar en el teléfono con una persona totalmente extraña y mantener una conversación normal, pero sólo importaba EL HECHO DE QUE ELLA ESTABA AL OTRO LADO DEL TELEFONO; Fue un sentimiento bonito. la única parte fuerte para mí vino después (esperando que me enviara algunas fotos suyas. Me moría por saber cómo era y pienso que se tomó bastante tiempo debido a que estaba preocupada de lucir terrible y de que yo no me sintiera orgurllosa de ella, quería que todo fuera perfecto.

El tener que esperar tanto, fue la única cosa que no me gustó después de haberla encontrado, eso realmente me molestó. Cuando escribió, me dijo que había perdido contacto con mi progenitor los últimos dos años, pero que trataría de conseguirlo para mí. Si alguna vez lo contactara, probablemente no sería tan abierto conmigo como lo había sido ella, pues suponía que iba a casarse con ella y no lo hizo, de modo que podría sentirse culpable por ese motivo. Le había dicho a su familia que había entregado una niña en adopción cuando tenía 22 años, así es que cuando la contacté , fue un shock, pero no una complicación, me dijo que se había casado después que yo nací y que ahora estaba divorciada y viviendo con sus otros dos hijos, uno de 14 años y otro de 16. En realidad ella los tuvo cuando se casó por primera vez, a los

17 años, antes de que se divorciara y me tuviera a mí. Lo que quiere decir que tengo 4 hermanos. Tengo fotos de mis medio hermanos y todas mis amigas me piden que se los presente. Mi progenitora me llamó de nuevo en navidad y nosotros hemos correspondido dos ó tres veces. Estamos esperando conocerla en Pittsburg este verano.

Tengo un vecino que cuando le mostré las fotografías de mi progenitora, me preguntó ¿Te vas a mudar a Florida nuevamente ? Me reí muchísimo y le dije.

Esto te viene a demostrar que la gente no entiende : que cuando tu eres adoptado por alguien, esa o esas personas son tus padres. Encontrar a mi progenitora, sólo viene a llenar una laguna que responde a la incógnita de tu origen.

El hecho que mis padres me dieran tanto apoyo fue maravilloso para mí. Mi mamá ha estado siempre a favor de que los registros de nacimiento sean abiertos por lo que es natural que yo piense de esta manera. Pero aunque ellos no me hubieran ayudado, estoy segura que yo habría ido en búsqueda de lo mío. No sé cómo lo habría hecho, pero lo habría intentado y buscado otras personas dispuestas a ayudarme. Lo que más me preocupa es que nadie oye a los niños, a sus sentimientos. Son siempre los proegenitore, los padres adoptivos y los adoptados mayores de 18 años los que siempre hablan. La gente piensa que los niños o jóvenes con menos de 18 años no son maduros para entender sus propios sentimientos.

Pienso que a los niños adoptados, se les debería permitir investigar, tan pronto estén listos. Ellos necesitan saber de dónde vienen en vez de pensar que vinieron a esta tierra desde el espacio sideral y fueron adoptados por alguien.Necesitan saber su historia médica. Pero la razón principal es porque cada quien atraviesa una crisis de identidad en algún momento, y es necesario saber de dónde proviene uno. Tan pronto como investigué y encontré la información que buscaba, me sentí más importante en el mundo. Antes una parte de mí había estado perdida siempre. Aún si hubiera encontrado alguna cosa desagradable al final de la búsqueda (por ejemplo que su vida fuera un desastre o que estaba muerta) tan sólo sabiendo que había encontrado a la persona que buscaba, era importante para mí. Pero no me malinterpreten, estoy feliz de haberla encontrado y estoy contenta de que esté viva y bien.

Pienso que algunas personas están en contra de la búsqueda, porque suponen que las progenitoras no quieren que les recurede que abandonaron a un bebé, pero esta clase de pensamientos, se remonta a viejos día, cuando era considerado un pecado para una jovencita quedar embarazada y por eso todo el mundo guardaba el secreto, ahora ya no es así. Otra razón es que la gente quiere mantener cerrado los libros de registros porque piensan que los padres adoptivos se sentirán amenazados . Ellos piensan que cuando los adoptados encuentren a sus progenitores los dejarán o los amarán menos pero esto simplemente no va a suceder. Para decir la verdad, creo que la relación entre padres adoptivos y adoptados se mejora con registros abiertos, porque el adoptado tendría una mejor actitud, sabiendo que él o ella, realmente pertenecen y que no hay una parte perdida.

Ser adoptada ha sido siempre una experiencia muy positiva para mí, desde luego ha habido momentos que no han sido tan buenos, a veces me enojaba mucho con mis padres. Cuando a veces me enojaba con mis padres me provocaba decirles, si ustedes me gritan tanto y si no me quieren entonces porqué me adoptaron, o porqué no me dan en adopción de nuevo? pero esto nunca se lo he dicho, porque sé que los lastimaría; pero si lo he pensado de vez en cuando.

Por sobre todas las cosas estoy orgullosa de ser adoptada. Parece extraño decirlo, pero me hace sobresalir del resto de la gente, me hace diferente , no soy común.

He incrementado mi relación con mis profesores, ya que me hacen toda clase de preguntas y se han interesado en mi búsqueda y desde que conozco a mi progenitora ¡Todo ha ido mucho mejor! mis notas han subido.

JOSE_MARICARMEN_MARIMEIFANG_CARLA_XIANGROU

GUIZHOU_GUIYANG_ZUNYI_2002_______JIANGXI_NANCHANG_GANZHOU_2005

"

miércoles, abril 26, 2006

Adopción. Soy adoptado


Adopción.

Un artículo simple , sobretodo muy simple, que explica la realidad de ser adoptado. Explica muy bien lo de salir de una barriga.

Fácil para explicarlo a los niños.


Soy adoptado

Esa tarde mi mamá me contó por primera vez la historia de mi adopción.
Yo hice muchas preguntas. Hice muchas preguntas porque quería entender.
Y al final entendí. Mi mamá dice que hay cosas que uno va entendiendo de a poquito.
El que no termina de entender las cosas es Felipe. Felipe se pasa el tiempo haciendo preguntas. Y pregunta, y pregunta... Y yo le explico. Pero le cuesta entender.
Alejandro también pregunta a veces, pero Alejandro es mi mejor amigo. Felipe es mi segundo mejor amigo. Podría ser el primero si no hiciera tantas preguntas.
-¿Cómo es ser adoptado?- Me pregunta.
Esa, por ejemplo, es una pregunta tonta. Ser adoptado es ser un hijo, igual que él. Con un papá y una mamá, igual que él. Solamente que los hijos adoptados tenemos además una historia vieja, como dice mi mamá, una historia que viene de antes.
Eso nos pasa a todos los que somos adoptados. Como Alicia, que vive a la vuelta de mi casa y que es adoptada, como yo. Y a un montón de chicos más.
Porque hay un montón de chicos adoptados en el mundo.
Dice mi papá que seguro que en la escuela hay unos cuantos. Sólo que nosotros no sabemos que son adoptados porque ellos no se lo andan contando a todo el mundo; se lo cuentan a sus mejores amigos nada más, o capaz que no cuentan nada porque no tienen ganas de contar.
- Pero vos ¿Naciste de panza o no naciste de panza? - sigue preguntando Felipe.
Eso es lo malo de Felipe, que hace preguntas tontas. Yo no sé si explicarle o darle una piña.
Alejandro me dice que mejor le explicamos. Alejandro siempre me ayuda a explicarle a Felipe lo que Felipe no entiende.
Así que le expliqué lo que me explican mis papás cada vez que pregunto.
Espero que esta vez haya entendido. Con Felipe nunca se sabe.
Yo nací de la panza de una mujer, como todo el mundo. Sólo que, después de nacer, ella y yo nos tuvimos que separar. Eso fue lo que pasó.
Esa es mi historia vieja. Hubo una mujer que me tuvo en la panza. Y también hubo un hombre, claro, porque ningún bebé puede crecer en una panza si no hay un hombre y una mujer. Eso lo sabe cualquiera...
Esos fueron mis padres biológicos. Y esa palabra no la inventé yo, eh. Ya estaba inventada...
Acá pego un dibujo muy gracioso que hizo Alejandro de la cara que pone Felipe cuando digo yo "padres biológicos". Ya van como cinco veces que se lo explico, pero siempre que digo "biológicos", él pone cara de "bio ¿Qué?". Y yo le tengo que explicar (¡qué paciencia hay que tener con Felipe!) Los padres biológicos son los que te hacen nacer, los de la panza.
También le mostré el dibujo que me hizo mi papá el año pasado, para ver si me entiende.
Yo de mis papás biológicos no me acuerdo. No los conozco. Nada. No tengo ni una foto.......
Lo único que sé es que se separaron de mí. Que nos tuvimos que separar.
Tampoco sé por qué nos tuvimos que separar. Mi papá y mi mamá tampoco saben.
Siempre que pienso en eso me da no sé qué... Me da como un nudo acá en el estómago. No me gusta mucho pensar en esas cosas.
En lo que me gusta pensar a mí es en esta foto. Esta es la foto más linda del mundo.
* L. Abraham de Cúneo, E: de De la Fuente, F. Riterman, S. Mandelbaum, A.
Márquez, D. Felbarg.
Editado por: Libros del Quirquincho.

miércoles, abril 05, 2006

Adopción : La espera explicada a través de una poesía a un ser querido que esperamos poder estrechar entre nuestros brazos cuanto antes

Lo he recogido de las listas de adopción a china a las que estoy inscrito en China@adopint.org

El proceso de la espera es árduo y difícil.

La ilusión por el nuevo hijo que se desea tener cuanto antes y que todos ya tenemos en mente, con quien ya hemos tenido nuestras primeras fantasías y hemos planificado tantas cosas, se mezcla con la incertidumbre que genera la espera , la falta de información y el hecho de no conocer su carita ni su llanto, de no saber si estará bien cuidado por la familia de acogida o por las muchachas del orfanato que están a su cargo, aunque ya conocemos e intuímos como muy bien nos expresa Ariadna, una listera, en su poesía.

Son poesías, formas de poner en palabras lo que se siente, es arte en definitiva, nacida de la desesperación , la esperanza y el amor.... que puede gustarnos y atinar más o menos a nuestra forma de sentir, pero que ante todo nos muestran la cara tierna y humana de la adopción, pues no puede ser de otra manera. Para mi son actos de creación, que muestran una vulnerabilidad fuerte y poderosa, de un valor incalculable.

Todo impulso creativo, requiere de un esfuerzo y éste de una energía que sale siempre de la pasión, no importa lo que estemos creando, que siempre habrá una pasión detrás que será el motor que impulsa esa creación a través de nosotros.


Simplemente te quiero.

Aún no ví tu carita, pero sé, que será más bonita que un rojo atardecer;

aún no ví tus ojos, pero sé, que serán como dos rosas rojas en un prado verde y sé, que brillarán más que el reflejo de una noche de luna llena en el mar más profundo;

aún no sé como es tu mirada, pero me la imagino... más profunda que las cristalinas aguas del pacífico;

aún no ví tus mejillas, pero me las imagino... más rosadas que la vida misma cuando se está enamorado;

aún no escuché tu llanto, pero sé, que será como la llamada más esperada.

Aún no te tengo entre mis brazos, pero sé, que no me hace falta para empezar a quererte.

Escrito por Ariadna, la sobrina de una mamá que espera a su hijo

miércoles, marzo 08, 2006

El elefante encadenado, de Jorge Bucay

Este es un cuento que pone de manifiesto cómo nuestras conductas están muchas veces, y valga la redundancia, totalmente condicionadas por elementos atávicos que permaneces ocultos e imperceptibles a nuestros sentidos pero que determinan nuestro comportamiento y nuestra capacidad de evolucionar.

EL ELEFANTE ENCADENADO

-No puedo- le dije- iNO PUEDO!
-Seguro?-me pregunto el gordo.
-Sí, nada me gustaría mas que poder sentarme frente a ella y decirle lo que siento... pero sé que no puedo.
El gordo se sentó a lo Buda en esos horribles sillones azules del consultorio, se sonrío, me miro a los ojos y bajando la voz (cosa que hacia cada vez que quería ser escuchado atentamente), me dijo:
-Me permitís que te cuente algo?-
Y mi silencio fue suficiente respuesta.
Jorge empezó a contar:

Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mi como a otros, después me entere, me llamaba la atención el elefante. Durante la función, la enorme bestia hacia despliegue de peso, tamaño y fuerza descomunal...pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.
Sin embargo, la estaca era solo un minúsculo pedazo de madera a penas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir.
El misterio es evidente:
Que lo mantiene entonces?
Porque no huye?
Cuando tenia cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los grandes. Pregunte entonces a algún maestro, a algún padre o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explico que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia:
-Si esta amaestrado porque lo encadenan?
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.
Con el tiempo me olvide del misterio del elefante y la estaca....y solo lo recordaba cuando me encontraba con otros que se habían hecho la misma pregunta.
Hace algunos años descubrí que por suerte para mi alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta:
El elefante del circo no se escaba porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.
Cerré los ojos y me imagine al pequeño recién nacido sujeto a la estaca.
Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujo, tiro y sudo tratando de soltarse, Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo.
La estaca era ciertamente muy fuerte para el.
Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía...
Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal acepto su impotencia y se resigno a su destino.
Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no escapa porque cree -pobre- que NO PUEDE.
El tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer.
Y lo peor es que jamas ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro.
Jamas....jamas....intento poner a prueba su fuerza otra vez.....

-Y asi es, Demian. Todos somos un poco como ese elefante del circo: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad.
Vivimos creyendo que un montón de cosas "no podemos" simplemente porque alguna vez, antes, cuando éramos chiquitos, probamos y no pudimos.
Hicimos, entonces, lo del elefante: grabamos en nuestro recuerdo:
NO PUEDO.......NO PUEDO Y NUNCA PODRE
Hemos crecido portando ese mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y nunca mas lo volvimos a intentar.
Cuando mucho, de vez en cuando, sentimos los grilletes, hacemos sonar las cadenas o miramos de reojo la estaca y confirmamos el estigma:
NO PUEDO Y NUNCA PODRE!!!!
Jorge hizo una larga pausa; luego se acerco, se sentó en el suelo frente a mí y siguió:
-Esto es lo que te pasa, Demi, vivís condicionado por el recuerdo de que otro Demian que ya no es, no pudo.
Tu única manera de saber, es intentar de nuevo poniendo en el intento todo tu corazón....
...TODO TU CORAZON.

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