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jueves, septiembre 14, 2006

Adopcion. La Espera. Selección de los candidatos a padres adoptivos


Adopcion. La Espera.

Este artículo, un poco largo, está recogido de (http://www.jus.mendoza.gov.ar/informacion/novedades/MARTA_HERMOSILLA_VALENCIA.htm), y la autora, presuntamente una profesional de Argentina con experiencia en la evaluación de candidatos a padres adoptivos, nos explica las razones por las que se efectúa la seleción, así como los criterios básicos que se utilizan.

Nos comenta en el artículo que ya en el año 1947 , había profesionales que citaban cosas como que la adopción tiene que anteponer los intereses del niño a los de cualquier otra persona, y que el proceso de evaluación debía desarrollarse siempre de la forma más objetiva posible por el evaluador.

Nos habla de la importancia que tienen algunos aspectos como que la adopción sea una decisión conjunta de la pareja, o como el buen clima familiar y la confianza de la pareja son elementos primordiales a la hora de dar al niño unos vínculos que le permitan abordar el futuro con seguridad.

Hace una interesante reflexión sobre lo que llama el "duelo por la infertilidad", que refleja muy bien la situación por las que muchos padres adoptivos pasan antes de llegar a la adopción.

Nos recuerda la importancia que tiene para los padres adoptivos conocer lo que es la adopción, que aunque puede ser muy similar a la parentalidad biológica en algunos aspectos, no se trata en ningun caso de lo mismo, y es por tanto muy importante para los padres adoptivos reconocer que en la mayoría de los casos ellos no han sido hijos adoptados, y por tanto tienen que aprender nuevas situaciones y experiencias donde los profesionales pueden jugar un papel muy importante. Aprovecha para explicar la importancia que en algunos países tienen los talleres de padres adoptivos.

Finalmente, explica aquellos aspectos que cree básicos a la hora de decidir o no la idoneidad de una pareja : buena salud mental, una motivación adecuada, haber elaborado el duelo por infertilidad en caso de que haya sido uno de los motivos que haya llevado a la adopción, tener capacidad de amar y comprometerse afectivamente y tener unas buenas relaciones de pareja.

Leer este tipo de artículos le hacen a uno recuperar la confianza en el sistema y percatarse de su nivel de profesionalización, así como también darse cuenta de la enorme responsabilidad que cae sobre las personas que desarrollan los CI (Certificados de Idoneidad).

Un artículo similar escrito por una trabajadora social que ayuda también a comprender su importante labor : http://hoyelmejordia.blogspot.com/2006/07/adopcin-la-espera-adopcin.html

Otros enlaces : http://hoyelmejordia.blogspot.com/2006/07/adopcin-la-espera-adaptacin-futuros.html

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Selección de postulantes a padres adoptivos

Marta Hermosilla Valencia 2003

Por qué se selecciona.?

Es preciso asegurar al niño las condiciones óptimas para su desarrollo integral. Los conocimientos obtenidos a partir de los tratamientos psicoterapéuticos y los estudios experimentales sobre éxito y fracaso de la adopción, permiten delimitar ciertas variables que estarían relacionadas con problemáticas en la vida de los hijos adoptados.

Ello hace que el seleccionar los padres sea una obligación moral para quienes participan en las decisiones sobre el destino de un niño.

El que el niño adoptivo sea un niño vulnerable, que la adopción deba ser reparatoria del abandono sufrido y la deprivación socio-cultural a que han estado sujetos una gran mayoría de los hijos adoptivos antes de ser recibidos por sus familias, constituye una tarea adicional a las de la parentalidad biológica.

Los padres adoptivos, para que la adopción sea exitosa, deben realizar bien algunas tareas que no competen a los padres biológicos, como es la revelación, ello implica una cierta apertura hacia conocer de la adopción y el reconocimiento de las diferencias entre ambas parentalidades.

Además, en la actualidad en nuestro país y en muchos otros, hay más postulantes a recibir un niño en adopción, que niños, por lo que ello aumenta la obligación de entregarlo a un hogar verdaderamente nutricio.

La mujer que entrega un hijo en adopción no lo hace tan solo para desembarazarse de él, sino que también, y ésta es la idea que la ayuda a enfrentar posteriormente el dolor de haberlo abandonado, lo ha hecho pensando en el bienestar del hijo, tanto en lo económico como en lo ambiental y afectivo. Y este es un mandato que obliga a todas las instancias que tienen relación con la entrega de un niño, a asegurarse de que el hogar a que él vaya pueda proporcionarle todo lo que él necesita para su buen desarrollo.

Bytner et al (1972) plantean que el punto de partida para evaluar es el dejar de lado los sistemas de valores de los individuos. Ello obliga a los evaluadores a tener bien claros sus valores y prejuicios.

Michaels (1947) plantea que el trabajo de los evaluadores debe tener como meta las necesidades de los niños y no las de las familias, ocasionalmente puede ser necesario elegir entre una posible injusticia a una familia y una posible injusticia a un niño.

Agrega que es necesario seleccionar familias que no agregarán riesgos a los riesgos impredecibles que aporta la vida, debido a su rigidez, a su falta de calidez, o por su deseo de tener un niño que cumpla sus propias necesidades neuróticas o facilitar la relación conyugal. Ella plantea que la meta es seleccionar parejas que tienen un matrimonio mutuamente satisfactorio, y que son lo suficientemente maduros para que el niño no entre a una situación competitiva con uno de los padres por el amor y la atención del otro.

¿Cómo debe hacerse la selección?

Lo esencial es que se realice en un contexto de mucho respeto hacia los postulantes, el que se trabaje a favor del niño, no autoriza a los profesionales a introducirse en forma violenta en la intimidad de una pareja o de una persona. El contexto debe ser de comprensión y de ayuda, si es necesario, hacia los postulantes.

Hay diversas maneras de realizar evaluaciones y una de las más valiosas es la auto evaluación, que se realiza muchas veces a partir de talleres de postulantes, donde la dinámica misma del taller, permite a las parejas darse cuenta si están o no preparados en este momento, para recibir a un hijo adoptivo.

¿Quien debe realizar la evaluación?

Idealmente debiera efectuarla un equipo disciplinario, formado por abogado, médico pediatra, psicólogo y trabajador social, que pudiera discutir los aspectos de cada especialidad, para llegar a una decisión conjunta teniendo siempre a la vista, que el objetivo de la adopción es que sea la mejor alternativa para ese niño en particular, y no otros intereses. Muchas veces esto no es posible, y son el psicólogo y asistente social quienes la realizan.

La situación de evaluación moviliza afectos por parte del evaluador, quien puede verse influido por su particular transferencia hacia los evaluados.

Si el evaluador es miembro de un triángulo adoptivo, como padre, hijo o ha entregado un niño en adopción, requiere de una elaboración de sus propios sentimientos y creencias sobre la adopción, y debe examinar muy cuidadosamente tanto las transferencias positivas como las negativas, que pueda sentir.

Es importantísimo que todas las personas que tomen decisiones en cuanto a entregar o no un niño a una pareja, tengan el conocimiento más acabado posible de lo que implica la adopción como fenómeno psicológico.

Actualmente SENAME, la institución que rige y dirige las adopciones en Chile, solicita que las evaluaciones psicológicas y sociales, sean hechas por profesionales con conocimientos sobre la adopción.

¿Que se debe evaluar?

El cumplimiento de los requisitos legales.

Esto debe efectuarse en primer lugar, ya que el que no se cumplan, puede implicar un problema posterior para el niño, por ejemplo, una pareja puede ser muy adecuada, pero le falta un tiempo para cumplir con el requisito de años de matrimonio que la ley pide, se encariñan con él, son buenos padres, y antes de que lo adopten legalmente, mueren en un accidente, éste niño se queda sin filiación, sin herencia, sin derecho a nada.

En general, los requisitos legales se refieren a

- Edad

- Años de matrimonio

- Autorización de herederos legales, si existen, en el caso de personas solas

En la mayoría de los países, se exige el matrimonio para que una pareja opte a la adopción, en otros, como Panamá, por ejemplo, pueden adoptar parejas convivientes.

Variables sociales y psicológicas.

Estabilidad laboral. Si los padres, al recibir los hijos, están muy tensos por problemas laborales, mal podrán tener la calma y dedicación que los hijos requieren, tan especialmente en los primeros momentos de su llegada al hogar.

Situación económica. No se requiere, para ser padre adoptivo, el tener una excelente situación económica, pero la familia que desea recibir un hijo, debe tener un nivel económico que le permita la cobertura cómoda de sus necesidades básicas (de vivienda, salud, alimentación y educación), ya que la deficiencia de lo básico es un handicap para un buen desarrollo integral del individuo.

La conformación de la familia. Es necesario conocer la conformación de la actual familia, cuántas personas la integran, si hay otros hijos, adoptivos o biológicos, cuya opinión debe ser tomada en cuenta para decidir la entrega de un niño. También es importante saber si hay enfermedades u otros problemas que afecten práctica o psicológicamente a los postulantes. Conocer como funciona el hogar, y los sistemas de normas que lo rigen. Saber qué otras personas viven en la casa, su relación con los padres e hijos y sus características. Es importante evaluar como son los límites de la familia con el mundo exterior, ya que si son muy sueltos, hay peligro de alienación, si son muy rígidos, existe el peligro de no aceptación del hijo adoptivo. En cambio si son flexibles, generan capacidad de aceptar a otros diferentes.

Cuidado del niño. Es importante saber quien cuidará del niño, si la madre trabaja. No hay que olvidar que un niño adoptado es un niño que ha vivenciado al menos un abandono y que requiere formar un vínculo afectivo con sus padres y en especial con la madre. La formación del vínculo necesita tiempo y un estado emocional positivo

Estilo de vida. Es importante conocer cuales son las diversiones, gustos, el grado de sociabilidad de la familia.

Redes sociales. Las redes sociales son muy importantes, pues en cualquier momento, la pareja puede requerir ayuda de otros, en casos de enfermedad, etc. Si las redes existentes son firmes, son una garantía para el futuro del hijo, ya que incluso si los padres murieran, podría haber un apoyo fuerte.

Inserción de la familia en la comunidad. Una pareja inserta en la comunidad, con intereses, amistades y capacidad de pasarlo bien, ofrece a sus hijos la oportunidad de vincularse a grupos más extensos, abriendo sus perspectivas y posibilidades de desarrollo.

La pareja.

Temores frente a la adopción. Es natural y lógico que las parejas tengan temores ante lo que implica recibir un hijo a través de la adopción. Es un elemento que habla bien de ellos, porque implica sensibilidad al tema y sentido de autocrítica generalmente, junto con su capacidad de aceptar que hay diferencias entre ambas parentalidades.

Estabilidad como pareja. Ello es básico para el buen desarrollo del hijo, el que debe llegar a un hogar donde los padres sientan amor y respeto, el uno por el otro y se hayan consolidado como pareja. Es importante detectar cuando hay conflictos, los que generalmente son negados y solo se perciben en las conductas no verbales y en los tests proyectivos de personalidad.

Es necesario saber si ha habido matrimonios previos y la causa por la cual han terminado. Estudios en Estados Unidos han encontrado una relación lineal entre fracasos en la adopción y el hecho que ambos padres hayan tenido matrimonios previos.

Calidad de la relación. Hay parejas muy estables, pero la calidad de la relación y de la convivencia no es buena.

Motivación. Es una variable que es preciso evaluar en la pareja y en cada uno de los postulantes. Hay muchas motivaciones que no son positivas. Entre ellas el pensar que un hijo es lo que requieren para mejorar la relación de pareja, el reemplazar a un hijo muerto, el hacer un bien a la sociedad, el sindrome del nido vacío, etc

Decisión conjunta de adoptar. Para que los padres puedan asumir bien las diferentes tareas que implica la parentalidad adoptiva,. Es importante que ambos deseen la adopción. Es muy común que sea uno, generalmente la mujer quien primero piensa en adoptar y poco a poco el otro va aceptando la idea. Pero, en el momento en que van a recibir al hijo, es necesario que la aceptación sea real y de ambos.

Preferencias por el hijo. Al explicitar los postulantes sus preferencias en cuanto a sexo, edad y características del hijo, se puede apreciar en parte sus valores y prejuicios. La forma como se plantean y justifican las preferencias es un elemento clínico importante.

Los individuos.

Estabilidad y madurez emocional. Es sabido que la inmadurez emocional de los padres es causa de conflictos y patología en los hijos y dificulta su desarrollo integral. Las tareas que implica el ser padres adoptivos, exigen que ellos hayan logrado estabilidad emocional.

Capacidad de amar. Nadie puede formar buenos vínculos con los hijos si no tiene capacidad de amar.

Descarte de patologías. Toda psicopatología atenta contra la salud mental de los hijos. La necesidad de realizar este descarte, obliga a la utilización de tests de personalidad.

Motivación hacia la adopción y elaboración del duelo por la infertilidad. . Lo que en la mayoría de los casos gatilla la decisión de adoptar es la infertilidad de la pareja, y la mejor de las motivaciones es simplemente querer ser padres. La infertilidad constituye un duelo, es una herida al amor propio, es la negación de algo que todo ser humano considera como un derecho. Esta herida, que llamamos narcisista, como todo duelo en la vida, requiere de ser elaborado.

Es muy comun que las personas que quieran adoptar procedan de dos maneras:

a) Decidiendo adoptar tan pronto saben que no pueden tener hijos, negando toda diferencia entre la parentalidad adoptiva y la biológica, entusiasmándose con la idea del hijo y no dándose el espacio necesario para el duelo, o

b) Enojándose, sufriendo, y llegando poco a poco en el tiempo a una aceptación de su realidad y a la idea de la adopción.

Este último camino ha probado ser el más adecuando para acceder exitosamente a la parentalidad adoptiva. Hay abundante literatura que muestra que el no haber vivido el duelo por la infertilidad, crea problemas de importancia en la adolescencia de los hijos.

Adecuada imagen parental (el hombre del padre y la mujer de su madre). Aunque no lo queramos, las imágenes introyectadas de los padres van a regir en parte la relación de los nuevos padres con sus hijos.

Otras evaluaciones.

Algunos países solicitan informes y recomendaciones de personas con cargos en la comunidad, que conocen a los postulantes, por ejemplo, curas párrocos, etc.

Impedimentos.

Hay ciertamente algunos factores que pueden considerarse como impedimentos definitivos para la adopción, y otros elementos que pueden hacer momentáneamente deseable que la persona o la pareja postergue su decisión de adoptar y trabaje en un cambio que puede ser a nivel individual, o de pareja.

Sin pretender considerar todas las situaciones, se considera

Impedimentos definitivos.

Enfermedades mentales de mal pronóstico como esquizofrenia, patología borderline y otras psicosis.

Enfermedades degerativas de corto plazo, por ej. un cáncer terminal, ya que implicarían un nuevo abandono.

Claros rasgos psicopáticos. Perversiones.

Impedimentos no definitivos.

a) Neurosis de buen pronóstico,

b) Problemas laborales (inestabilidad).

c) Alcoholismo.

d) Motivaciones inadecuadas.

e) Mala relación de pareja.

f) Falta de capacidad de entrega-amor.

g) No elaboración de la infertilidad.

h) Que la decisión de adoptar no sea compartida por la pareja.

Las personas con impedimentos no definitivos, deberían someterse a terapia y/o preparación con expertos para obtener un cambio de actitudes que les permitan asumir la parentalidad adoptiva con mayores posibilidades de éxito.

La formación de los padres.

Al partir de la base que la aceptación del hecho que la parentalidad adoptiva es diferente de la biológica es básica para el desarrollo de una buena relación hijos-padres adoptivos y para la salud mental del niño, está claro que los padres adoptivos no tienen modelos naturales para su parentalidad, por lo que deben obtenerlos de la experiencia de otros y de los profesionales especializados en el tema. Por lo tanto es necesario diseñar formas de llevar a los futuros padres adoptivos y a quienes ya lo son, el acervo de conocimiento que se ha acumulado en el tema. En la actualidad, en muchos países y también en el nuestro, se realizan constantemente talleres de padres adoptivos y en otros países existen agrupaciones de padres adoptivos que sirven de auto ayuda.

La formación de los padres es un proceso y una asesoría que debe persistir a lo largo del desarrollo de los hijos, idealmente hasta la adolescencia, período difícil para los hijos y para los padres, donde el poder compartir la experiencia vivida, es de fundamental ayuda.

Resumiendo, podemos plantear que las variables de mayor importancia para una buena parentalidad adoptiva, cuyo déficit ha demostrado ser excesivamente negativo para un buen desarrollo de las relaciones entre padres e hijos son:

Salud mental y emocional de los postulantes

Adecuada motivación

Haber elaborado el duelo por la infertilidad.

Capacidad de amar y de comprometerse afectivamente y

Buenas relaciones de pareja.

Ello es el terreno bien abonado para que el niño recobre el espacio matricial que le es negado cuando ha sufrido un abandono.

Bibliografía.

Bytner, C.J.; Griffin, L.S., Jenkins, W,.W. y Ray, E.O. (1972) "A positive approach in evaluating potential adoptive families and children". Child Welfare, Vol.1 Nº 6, June .

Hartman, A. (1979) "Finding families: An ecological approach to famikly assessment in Adoption. Sage Publications, Beverly Hills/London.

Maas, H.S. (1960). "The successful adoptive parent applicant" J. of Social Work

Michaels, R. (1947) "Casework consideracions in rejecting the Adoption Applicant". J. of Social Casework, Vol 28 Nº 10, pp.370-376.

9 comentarios:

cristina dijo...

Gracias por este artículo,
Si se me permite una reflexión:
Si tan bueno es, por el bien del menor adoptado, hacer el certificado de idoneidad, ¿por qué no se hace también a todos los padres y madres antes de quedarse embarazados, por el bien del menor que va a nacer?. Se podria llamar certificado de idoneidad para embarazarse. Asi conseguiriamos un mundo mejor. Creo que hace años un tal Hitler también proponia lo mismo. Una raza aria. Que solo adopten o se embarazen los que tengan el certificado y los otros no.
No lo veis ilógico. Entiendo que se nos ofrezca la posibilidad de formarnos para ser mejores padres y que un profesional realice un certificado medico y un certificado psicosocial y otro un certificado de penales, pero no un certificado de idoneidad sin el cual no puedes iniciar el proceso de adopción.

Cristina, madre de cuatro hijas adoptadas que cree que el certificado de idoneidad es un error.
cgarcia@deyge.com

Naga Blog dijo...

Hola Cristina,

Muchas gracias ante todo por tu comentario, y enhorabuena por tus 4 hijos, que seguro que son la alegría de la casa , y algún que otro momento de estrés....

Personalmente creo que el certificado de idoneidad es bueno, no porque se trate de una selección del mejor padre/madre, que la mayoría que se presentan lo consiguen, sino porque es un proceso por el que muchas parejas aprenden a ver la adopción desde la perspectiva del niño, y éso siempre es bueno. Por supuesto, hay mucha gente que lo ve innecesario pues ya tenía esta visión antes de pasarlo, como puede ser muy bien tu caso.

Lo de la idoneidad para embarazarse, no sé si viene mucho a cuento de lo que hablamos, pues creo que comparar la maternidad adoptiva con la biológica, es simplemente un error. Son parentalidades muy diferentes, tal y como no nos hemos cansado de ir publicando en este blog :
http://hoyelmejordia.blogspot.com/2008/09/adopcion-hay-que-exigir-un-plus-de.html
http://hoyelmejordia.blogspot.com/2007/11/adpcion-postadopcion-la-importancia-de.html
http://hoyelmejordia.blogspot.com/2007/02/adopcion-la-espera-postadopcion-tienes.html

Suerte, y participa siempre que quieras por favor, pues tus opiniones y las de los demás lectores, son los que más enriquece nuestro blog.

Patricia dijo...

Creo que es necesaria la idoneidad pero de las dos partes: adoptivos y adoptados. A veces con niños mayores el vínculo se hace tan dificultoso que parece que no quieren ser adoptados hasta el extremo de literalmente: no querer ser adoptados. Volver a confiar no debe ser tarea fácil...La idoneidad reduce la posibilidad del fracaso del vínculo ni más ni menos. Se que es desgastante e invasivo pero peor es que el vínculo fracase...
Así y todo, todas las partes toman el riesgo. Nadie puede ver dentro de un vínculo tan profundamente, no queda otra que enfrentar la incertidumbre y apostar al éxito.
Los niños más pequeños no se resisten tanto y vuelven confiar más fácil...en general, dependerá del daño y del trato previo a la adopción, pero de última terminan apegándose y se convierten en hijos y todos felices.
Los lazos biológicos no vienen al caso, coincido con naga blog.
La idoneidad no es discriminatoria o si lo es en el buen sentido de esa palabras que es disernir a criterio de los profesionales quien hipotéticamente puede y quien no, hacerse cargo de un niño.
Patricia

Anónimo dijo...

Hola,soy madre de tres hijos y he pasado tres veces por el proceso de idoneidad (2 en sentido estricto y otra porque aún disponiendo ya de él, nos enviaron a otra comunidad que solicitaba familias para niños que debían salir de su territorio). Y creo que es necesario e incluso diría imprescindible. No podemos olvidar que nuestros hijos ya han sufrido en su corta vida lo suficiente como para que en su segunda experiencia familiar sufran situaciones similares. El hecho de querer adoptar no te convierte en un buen padre/madre, por supuesto tampoco el hecho de parir lo hace, pero así como concebir es un hecho natural, adoptar no lo es, y en esta sociedad en la que estamos viviendo donde la gratificación parece el fin de todo, algunas personas que no pueden obtener el hijo que desean por otros medios se lanzan a la adopción sin haber hecho un camino previo muy, muy necesario. De ahí que aquellos que tienen la responsabilidad de los menores deban hacer todo lo posible para proporcionarles aquella familia que realmente va a ser capaz de darles lo que necesitan, y cuando hablo de familia no estoy hablando necesariamente de pareja, donde sí me parece que pueden estar discriminadas aquellas personas que desean adoptar solas y que serían perfectamente capaces de dar un hogar feliz a un niño/a. Aquí sí que posiblemente influya la ley de mercado (oferta-demanda)y la concepción más tradicional de familia.

Javier dijo...

Hola a tod@s.

Al hilo de lo que se viene comentando, diré que a mí me parece necesaria la concesión del CI para poder adoptar, si bien es cierto que los profesionales que nos evalúan no son infalibles y son tan capaces de meter la pata como cualquier otra persona, por muchos métodos de evaluación que utilicen. Esto quiere decir que hay personas que habiendo obtenido en su día el CI, y teniendo ya en el seno de la familia a su hijo, no siguen los criterios ni las pautas educativas que ellos mismos se marcaron durante la evaluación, criando al niño a salto de mata. Cuando esto ocurre, por desgracia, ese proceso de adopción resulta fallido y los problemas surgen a corto o largo plazo. Lamentablemente, hemos leído demasiadas veces noticias sobre “devoluciones” de niños adoptados, o incluso sobre abandonos, y en esto sí que somos como los padres biológicos: el tener un certificado de idoneidad o la capacidad de procrear de forma natural no garantiza el éxito en la crianza de los hijos. Es normal, pues, que las personas de las cuales depende que los niños adoptables vayan a parar a las familias más idóneas se aseguren de lo que hacen, ya que su responsabilidad es enorme. Pero también es verdad que algunos de los funcionarios que intervienen en el proceso hacen un mal uso del poder que tienen sobre nosotros y actúan muchas veces como reyezuelos soberbios. A mí, en particular, son estas actitudes las que me molestan, y no la supuesta intrusión del equipo psicosocial en tu vida, ya que son personas que saben que están manejando material delicado (sentimientos) y actúan en consecuencia. Por tanto, digo sí al CI, pero expongo mi queja, una vez más, sobre la insensibilidad de algunos funcionarios, no metiendo en el mismo saco a los psicólogos y trabajadores sociales, que hacen su trabajo lo mejor que pueden, que les dejamos nosotros y les permite la administración.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Yo creo que las evaluaciones deberían tomarse como parte del aprendizaje como futuros padres de niños que necesitan reparar los daños sufridos. Me refiero a aprender con la ayuda de los profesionales - psicólogos y trabajadores sociales - de situaciones que son comunes a todas las adopciones y que tienen que ver con respetar su historia y por ende su identidad. Creo que estas son las más importantes.
No creo que nadie pueda querer no cumplir con aquello que está convencido en cuanto a criterios y pautas educativas pero lo que pasa es que desde lo teórico podemos ser padres fantásticos pero cuando tienes a tu hijo enfrente o mejor aún, a quien quieres que se convierta en tu hijo...las cosas pueden y seguramente son diferentes y a veces se puede y a veces no. Y si a eso le sumas la interacción entre todos los componentes de la familia...es complejo, hay que admitirlo... no sea cosa que caigamos nosotros mismos en una actitud soberbia.
En cuanto a la intrusión, me refiero a que la situación en sí misma resulta intrusiva. No es usual que alguien "se entrometa" en sugerirte acerca de como deberías relacionarte con tu marido o con tus afectos "no elegidos" como con tu madre o tu hermana...
En la adopción intervienen más personas que dos y eso es lo que resulta intrusivo pero inevitable y necesario.


Un saludo cordial
Patricia

Yo dijo...

hola, Cristina yo trabajo en un centro de menores y te aseguro que no todo el mundo está preparado para adoptar; y sí, respondiendo a tu pregunta si deberían hacer un certificado para poder ser padres biológicos te respondo que SÍ, ya que ojalá muchos de los padres que tienen a sus hijos en el centro NUNCA más pudieran tener un hijo; muchos de los niños viven con la desgracia de vivir en casa con sus padres que no les prestan ninguna atención, les pegan, no los llevan al colegio, los tienen por obligación, y son una carga que no les importa para nada, pero por otro lado no soportan que se los hayan retirado por maltrato porque no soportan la idea de que el estado les diga que no sirven para ser padres. si esos niños són bebés, se pasan meses e incluso años en los centros de acogida, esperando a ver si sus padres se iluminan y cumplen con los deberes que les mandan los psicólogos: ir a una terápia, venir a ver a los niños una vez a la semana, tener una casa donde vivir en condiciones mínimas con su hijo, tener un trabajo, ....

Algunos luchan y lo consiguen, pero no me refiero a esos padres. Yo me refiero a los padres a los que les han retirado la guarda de sus hijos, y que estan dando por saco durante cinco años haciendo ver que se esfuerzan por recuperar a sus hijos y en veradad lo único que hacen es dejar que su hijo se haga grande en un centro sin tener el derecho de vivir en una casa con una família que les quiera y les amen de verdad. Luego los niños, grupos de hermanos, .... una vez cumplen los 7 años, se les cierran la mayoría de las puertas para poder conseguir una família.

Padres de este tipo hay muchos, y más de los que os podéis imaginar, muchos, muchos. Y algunos cuando les retiran los niñós, pues tienen más. Y esos nuevos niños, entran de nuevo en el centro. Y así vamos. No todo el mundo está preparado para ser padres, ni biológicos, ni adoptivos.

Por otro lado a muchos padres que van a la reunión para padres adoptantes con la idea de que quieren adoptar. Lo que de verdad les gusta es "la idea", pero no lo que esto conlleva.

Me voy a explicar con un ejemplo que no tiene nada que ver, pero ilustrará mejor el caso: Es como a aquellos que digan "mi ilusión es tener un caballo", pero realmente es "la idea" la que nos gusta, no el tener que desplazarte cada día para darle de comer 2 veces o 3, el dejar de hacer otras cosas para poder atenderle, peinarlo, cepillarlo, cortarle las uñas, domarlo,.... mucha gente compra un caballo y luego se da cuenta que no era realmente como lo habían imaginado. No suponían que les iba a robar tiempo personal, ni a crearles obligaciones, ni a tener un acontiuidad a 30 años vista.

Espero que me entendáis. Sabéis cuantos niños han sido traídos al centro de acogida porque la adopción ha "petado"? 8 en estos dos últimos años. Por qué? Porque algunos (no todos) de esos padres, pensaron que todo sería un camino de rosas y no han sido capaces de asumir que un niño es un niño, i un niño adoptado puede presentar temas en la família que no presentan los niños biológicos. Por qué soy adoptado? por qué tengo que estar bien con vosotros, no tengo ningúna obligación..... yo lo que quiero es ser un niño normal y vivir con mis padres (aunque sean unos yonkis, prostitutas, maltratadores.... son sus padres!).... por qué la vida les ha dado una realidad tan desgraciada? No es una gran desgracia no poder estar con los padres que te han traído al mundo? qué culpa tienen esos niños? A su vez, los padres tienen una historia de vida, a veces, han sido maltratados por sus padres y familiares, así que aprendes a no juzgarlos.


Hay que estar muy muy muy preparado para ser padres, adoptivos, y biológicos. Todo lo bonito ya lo sabemos, pero de todo hay que saber los pros y los contras de una cosa tan importante como es tener un miembro más en nuestra família.

Yo dijo...

Por otro lado, felicidades a todos aquellos padres que hemos decidido adoptar a nuestros hijos en vez de tenerlos, ya que hay muchos niños esperando tener unos padres que la vida no les ha sabido proporcionar, sobretodo niños de más de 6 años. Felicidades de corazón

Naga Blog dijo...

Es preocupante lo que comentas de que en estos últimos dos años hayan llegado a tu centro 8 niños de una adopción fracasada, pues un niño adoptado que además fracasa su adopción, es muy difñicil que levante cabeza.

No hay duda que para adoptar hay que saber muy bien lo que te traes entre manos, y no tomar la decisión a la ligera, pues es una de las más improtantes de tu vida.

Suerte

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