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jueves, enero 09, 2014

¿Cómo vas a ser del Atleti si eres negro?

Este artículo me lo ha enviado Jorge, un amigo con quien vivimos en su momento aventuras conjuntas de adopción,  y seguimos compartiendo la experiencia después de más de 9 años, y la verdad es que aparte de hacerme mucha ilusión recibirlo, el contenido es muy interesante.

Nos habla del racismo que viven nuestros hijos adoptados a medida que van creciendo; se ve que según e estudio, más de un 70% sufren discriminación o xenofobia en el colegio y que a los ocho años muchos ya han oído que sus padres no son "los de verdad"; yo puedo constatar que en mi vida como padre adoptivo de 3 hijos, ésto es así.

En el artículo, nos comenta que existe un gap entre la educación de nuestros hijos y su país de origen, que por ejemplo no tiene un hijo de inmigrantes que respira esta cultura en su casa, y por tanto llega a sentirse no sólo diferente fuera de casa sino también dentro, pues sus padres no somos como él, desde un punto de vista fenotípico.

En el artículo hace una extensión que yo personalmente discrepo y es que esta diferencia que siente un hijo adoptado es también porque no conoce su cultura de origen, y nos animan a que los padres adoptivos tengamos amigos del país de origen de nuestros hijos.

Personalmente creo que nuestros hijos, si los hemos adoptado pequeños, una vez adoptados son de aquí, y su país de origen pasa a ser un aspecto anecdótico de su vida, que es importante tener en cuenta como señal de respeto y de agradecimiento, pero no desde un punto tan identitario como en este artículo nos comentan; puede ser que en este artículo se esté tratando de niños adoptados con más edad, en cuyo caso estaría de acuerdo.

Hay un aspecto que creo de sumo interés y es el hecho de que muchos hijos adoptados que son discriminados dejan de hablar de este hecho con sus padres, y ésto es un tema preocupante, que además nos obliga a los padres a estar atentos y darles el máximo apoyo sin ser pesados pero dando a entender a nuestros hijos que siempre seremos un buen espacio donde reflexionar y ayudar a comprender su situación.

Es un artículo muy interesante que aunque podemos estar más o menos de acuerdo en las declaraciones particulares, las cifras están allí y hay que saber integrarlas en nuestras vidas.

Otros artíclos relacionados :

Adopción. El concepto de Raza


----------------------- Inicio del artículo ----------------------------------
Section 1         ¿Cómo vas a ser del Atleti si eres negro?
La mayoría de niños adoptados en el extranjero choca contra el racismo
España no tiene programas para unirlos a sus orígenes


Unos 50.000 niños españoles han sido adoptados en el extranjero desde los 90. / M. Prince (CORBIS)

“Te abandonaron porque eres tonto y no te querían”, “¿Cómo vas a ser del Atleti si eres negro?”, “¿De dónde eres?” o un ingenuo “¡Qué mono!”. En mayor o menor intensidad, los niños adoptados en el extranjero por familias españolas reciben a diario comentarios que les recuerdan que son diferentes. Hasta un 70% de ellos sufren discriminación y xenofobia en el colegio, según un estudio de la asociación Ume Alaia, que agrupa a familias adoptantes de Vizcaya. A los ocho años, muchos ya han oído a algún compañero decir que su padre y su madre no son “de verdad”, según la misma investigación.
La interacción entre niños y niñas de distintos orígenes es un fenómeno relativamente joven en España, un país eminentemente blanco en comparación con otros Estados occidentales (entre un 5% y un 10% del alumnado es de origen extranjero —según datos de la Unión Europea—, mientras en Francia, Reino Unido u Holanda lo es entre un 10% y un 20%). La adopción internacional se reguló en 1993 y empezó a hacerse efectiva a finales de esa década. Desde entonces han llegado casi 50.000 niños, sobre todo de China, Rusia, Colombia y Etiopía, según el Ministerio de Sanidad, que están entrando ahora en la vida adulta.
María Cardona (nombre ficticio), de 18 años, sabe muy bien lo que es ser “la rara” del colegio. “Fui la primera niña adoptada en el extranjero y además era china. Dicen mis padres que todo el mundo en Ibiza quería conocerme”, relata Cardona, adoptada a los cuatro años por una pareja de la isla en 1998. “Que sepa”, no tiene hermanos. “Cuando iba con mis padres, la gente me preguntaba: ‘¿Quiénes son?’. Yo contestaba: ‘Los papás’. Y me decían: ‘Tus padres te han abandonado”.
Laura, de 32 años y asistenta personal del presidente de una empresa, constata que esta sensación es real en el día a día. “Solo por salir a la calle pierdes el anonimato de ser adoptado. Todo el mundo sabe que esos señores con los que vas no son tus padres biológicos, y llamas la atención. A los ocho años te da igual, porque juegas y no pasa nada; a los 11, te sientes raro, pero a los 14 ya no quieres ir al cine”, explica. Sus padres, croata y austriaca, la adoptaron cuando era un bebé en Bogotá (Colombia) y tiene dos hermanos más jóvenes, también colombianos. Los expertos definen ese “ya no tienes ganas de ir al cine” como el reconocimiento de unas diferencias insalvables con el resto de los niños.

Cómic didáctico contra la discriminación contra los adoptados. / Ume Alaia y Adoptia :

El paso a la vida adulta que se empieza a afrontar durante la adolescencia es especialmente complicado para los jóvenes adoptados. Un estudio publicado por la Agencia de la Adopción y la Acogida de Reino Unido (BAAF, por sus siglas en inglés) sobre los efectos de la adopción a largo plazo demuestra que el racismo que experimentan durante la infancia perdura durante la vida adulta. Además, no todas las entrevistadas para el informe (72 mujeres de Hong Kong adoptadas por familias británicas en los años 60) tienen la misma percepción de su identidad: la mitad se consideran asiáticas; un 19%, británicas, y un 15% se definen como británico-asiáticas. Un estudio similar realizado en Suecia por varias universidades explica que el racismo es diferente en función del origen: la mayoría de los africanos lo sufre, frente al 32% de los asiáticos y el 11% de los latinoamericanos.
Es durante los primeros años de secundaria, es decir, entre los 10 y los 12 años, cuando estos jóvenes comienzan a interrogarse sobre su origen y la intriga por llenar esa zona gris va en aumento hasta la mayoría de edad. Laura, que lleva tres años intentando conocer a su madre biológica, describe la situación como “un vaivén de emociones horrible”. Su familia se mudó de Austria a Madrid cuando ella tenía 10 años. Cree que los padres adoptivos deben decir la verdad a sus hijos y no intentar suavizar la dificultad: “Tienen que explicarle que le miran porque es negro, no decirle que lo hacen porque es más guapo que el resto (…) No dudo que tengan buena intención, pero lo más importante es que no nieguen a su hijo que es diferente”. Opina que lo mejor que pueden hacer los padres es reforzar la autoestima de los pequeños teniendo ellos mismos amigos chinos, negros o latinos. “Esas personas a las que los padres quieren pese a ser diferentes se convierten en referentes. No hay nada que al hijo adoptado le haga sentir más orgulloso que ver que sus padres tienen amigos como él”, dice.
El psicólogo Óscar Pérez-Muga, autor del libro sobre el trastorno de apego ¿Todo niño viene con un pan bajo el brazo? junto a José Luis Gonzalo, distingue entre los chicos que tienen información sobre sus orígenes y los que deben convivir con una laguna absoluta sobre esa etapa de sus vidas. Entre los dos extremos se encuentran los que experimentan la llamada “reparación parcial”, es decir, que pese a saber que han sido abandonados, tienen conciencia de que ha habido cierta protección y calor. Un cuarto grupo lo constituyen aquellos que han empezado a indagar sobre su pasado, pero que reciben informaciones contradictorias que los sumen en la confusión.
A los 10 años estos jóvenes comienzan a interrogarse sobre su procedencia
Laura ha tenido que frenar la búsqueda para no caer en ese desconcierto. La asociación La Voz de los Adoptados lamenta que en España no haya programas públicos de mediadores especializados en acercar a los adoptados a sus países y culturas de origen, expertos en psicología pero también con idiomas y capacidad para conciliar entre las partes. Pérez-Muga afirma, además, que mediante las redes sociales es muy fácil empezar a indagar, pero es muy peligroso hacerlo a tientas, sin la mediación de un especialista. “Yo tenía el nombre y el DNI de mi madre, pero tuve que comprobar sin la ayuda de nadie que seguía viva y que sigue en Colombia. Ahora, mi sueño es ir en Semana Santa a conocerla y mi gran miedo es que desaparezca antes”, explica. También sabe que tiene hermanos biológicos, pero aún tiene dudas sobre si tienen algún interés en conocerla. “Mi contacto me da cada vez más largas. Me contesta cada tres o cuatro meses. No sé dónde ir ni a quién acudir”, lamenta.
Cardona conserva tres amigas del orfanato en el que vivió en China, del que asegura no recordar nada. Llegaron todas juntas a España en 1998. Viven en diferentes ciudades, pero han mantenido el contacto durante todos estos años. En Ibiza no tiene referentes adultos. “Aparte de mi profesora de chino, no conozco a nadie de ese país, solo a los que trabajan en las tiendas de Todo a 100, y de vista”, cuenta. Y no sabe si quiere volver a visitar su país: “Creo que fui abandonada. No sé nada más. Algunas de mis amigas recuerdan algo y otras no. Los orfanatos tampoco saben gran cosa [sobre sus familias de origen]. Como hemos olvidado nuestras vivencias, todas sospechamos que hemos sufrido abusos y cosas así. De mis amigas, la única que recuerda, la mayor, odia directamente todo lo que tiene relación con China. Odia hasta su raza, por decirlo así”. Otros, explica Laura, “mitificamos nuestra cultura”. Y por eso necesitan volver a ella para conocerla.
Ricard Domingo, padre de una niña de Etiopía y presidente de AFNE, una asociación de familias adoptantes en ese país, defiende que el “viaje de retorno” es muy positivo. Tras conocer la experiencia de una veintena de familias, reconoce que es “duro y difícil”, pero asegura que si se hace antes de la adolescencia se facilitan mucho los problemas identitarios. “Si no se pueden permitir el viaje, recomendamos a las familias que recaben toda la información posible sobre la procedencia de sus hijos”, aconseja.
Ayuda que la familia tenga amigos del mismo origen que sus hijos
Sea a través del idioma, de la comida, de la música..., crear un vínculo con ese origen es, para los expertos, fundamental para, poco a poco, hacerles capaces de volver a mirarlo de cara y aceptarse a sí mismos: es decir, para construir su identidad. A esa edad, todo elemento diferenciador provoca una crisis. De ahí que todos quieran, por ejemplo, vestirse igual. “Les provoca una gran inseguridad que les pregunten de dónde son si no saben responder o saben poco sobre ese país”, dice Domingo.
No lo hacen con maldad, sino que los niños recurren a la discriminación como parte del proceso de construcción de su identidad, mediante la comparación con el grupo”, explica Cristina Negre, doctora en psicoterapia familiar especialista en adopción de la Universidad de Barcelona.
La diferencia principal del racismo que sufren los niños adoptados con la discriminación experimentada por los hijos de inmigrantes es que los segundos tienen en casa un referente cultural y un ámbito de protección que los segundos sienten no tener. “Los inmigrantes creen que su familia les entiende, que sufre la misma discriminación porque es como ellos, pero en el caso de las familias adoptantes pueden tender a tapar el problema de la discriminación como parte del proceso de adaptación”, explica el psicólogo Alberto Rodríguez, uno de los autores del estudio de Ume Alaia. “Los adoptados tenemos que aceptar que preguntas habrá toda la vida. Si no las hay, notas cuchicheos. Los padres biológicos te pueden dar herramientas, pero los blancos no han sentido nunca esa discriminación”, describe Laura.
“Al principio lo cuentas, pero luego no quieres molestar y te callas muchas cosas”, apunta. La misma idea transmite Javier Álvarez-Osorio, padre de dos niños africanos y presidente de la Asociación de Familias Adoptantes de Castilla y León: “Lo del ‘negro de mierda’ es pan nuestro de cada día. Dejan de contarlo, pero si te sientas a hablar con ellos y empiezas a escarbar, ves que es más frecuente de lo que piensas”.
Aunque no hay muchos estudios sobre el racismo contra niños adoptados, un informe publicado por la Universidad de Barcelona en 2010 demuestra que el 75,4% de los padres adoptivos niega que sus hijos fantaseen sobre su familia biológica, mientras los expertos explican que la necesidad de conocer sus orígenes es común a todos ellos. El dato demuestra que la mayoría de los hijos adoptivos tienen la sensación de que sus padres no pueden entender su malestar.
Montse Lapastora, psicóloga clínica especialista en adopción, insiste en la diferencia entre el rechazo que siente un niño con gafas o gordito y el que perciben los adoptados. Los segundos ven cuestionado algo más profundo de su personalidad, que afecta a sus rasgos más básicos. “Tuve una paciente asiática que quería arrancarse los ojos, otra india muy oscura que quería extenderse la piel blanca de la palma de la mano al resto del cuerpo. Otros, negros, que me decían que se frotaban para ver si se les iba el color”, testifica. La experiencia cotidiana de la discriminación les hace crecer con la consciencia de que “quien no es blanco, es negro”, que forman parte de “los de fuera”.
El extranjero, el gitano, el negro, el raro… todos eran mis amigos. Cuando mis compañeras de clase iban a Kapital [una discoteca de Madrid muy popular entre los adolescentes] yo iba a bares funk. Mi hermano tuvo una época en la que todos sus amigos eran latinos”, relata Laura. María Cardona recuerda que uno de sus mejores amigos cuando llegó al instituto era un chico ecuatoriano.
Al duelo del abandono, se suma el de la diferencia. “A los seis o siete años, los niños empiezan a ser conscientes de que son distintos. Desde pequeños tienen que hacer el procedimiento para asimilar la diferencia (…) pero cuando crecen, normalmente en la adolescencia, y buscan relacionarse con personas que se les parecen físicamente se dan cuenta de que son blancos con cuerpo de negro”, aclara Cristina Negre, para explicar que, al haber sido educados en familias españolas, muchos niños no tienen elementos para entender su cultura de origen.
“Amigos míos me han llegado a decir ‘qué suerte tienes de no parecer colombiana’. Un comentario así desata en nosotros muchos pensamientos: ¿por qué?, ¿es malo parecer colombiano?, ¿y serlo?, ¿los que lo parecen, son malos?, ¿qué pasaría si lo pareciera?”, se pregunta Laura.

lunes, abril 30, 2012

Atrévete y confía en ti mismo!!!

Atrévete y confía en ti mismo!!!

Somo padres y adultos, y en muchos casos cuesta entender por qué nuestros hijos en edad pre y adolescente les cuesta tanto hacer cosas que para nosotros son tan evidentes, y sufrimos pensando en lo que ellos deben sufrir y en las cosas que se pierden por esa falta de iniciativa, por ése miedo a hacer el ridículo, por esa falta de confianza en sí mismos.

Pero olvidamos precisamente éso, que nosotros somos sus padres, que hemos vivido muchas experiencias entre las que ha habido esa misma falta de iniciativa cuando éramos como ellos, y que también ésas actitudes tan "desastrosas" desde nuestra perspectiva ahora nos ayudaron en su momento a ser lo que ahora somos, y que por tanto ellos también tienen que pasarlas.

Creo que los padres tenemos una sola misión en la vida con nuestros hijos : hacer que tengan suficiente confianza en sí mismos como para conseguir , su algún día lo desean, todo lo que se propongan, y la verdad, es una tarea árdua y difícil , sobretodo porque se trata de una carrera de largo recorrido


Dice Punset que "la felicidad es la ausencia de miedo" y he visto hoy este video que refleja perfectamente cómo debemos abordar aquellas situaciones que nos paralizan y nos impiden ser felices, y que creo que es excelente para compartir con nuestros hijos cuando vemos que les cuesta tanto dar ése paso ahora ya tan trivial para nosotros.








martes, abril 24, 2012

Compartir, ésa es la clave



Desde que me casé, pues yo soy de los que me casé antes de vivir en pareja, y además por la iglesia, y de momento puedo decir que estamos contentos, que cuando hice los cursos prematrimoniales nos dijeron una cosa que me gustó y me llamó tanto la atención, que nunca he dejado de tenerla en cuenta.

Se trata de compartir, y es que cuando decides vivir con alguien , lo que tienes que tener muy claro es que lo que decides es compartir tu vida, y éso significa dar y recibir, pero sobretodo compartir aquéllo que haces con otro, porque éso es lo que de verdad le da un sentido.

El tema es fuerte, lo reconozco, pues uno lo primero que piensa cuando lee este post, a parte de que puede tratarse de una cursilada abominable, es que "entonces, antes de tener alguien con quien compartir las cosas, ¿qué pasaba?, ¿qué no tenía sentido lo que hacía yo solo?" y la respuesta es "Claro que tenía sentido.........,  pero menos".

No sé si muchos de vosotros tenéis la mala suerte de viajar por trabajo, y digo mala suerte, porque en mi caso no hay nada más desolador ni aburrido que estar un sitio maravilloso, visitando un lugar emblemático, pero sin poder compartirlo con tus seres queridos.

Claro que es agradable estar allí, pero sin poderlo compartir, se queda tan descafeinado, como incompleto. Y sino fijáos en lo que hacen muchas personas cuando están disfrutando de algo que les gusta de verdad (una película, un paisaje, un restaurante, una fiesta, ...) : que cogen el teléfono y llaman a alguien para explicárselo, o hacen una foto y la envían, o se lo comentan al de al lado, o se lamentan de que él o ella no esté allí para verlo , para vivirlo, en resumen, para compartirlo, porque éso amplifica el sentido de las cosas que hacemos.

Y ¿qué os imagináis que piensa la persona que ha sido escogida para compartirlo? pues que está encantada y éso la une todavía más a su pareja, amigo, hermano, padre, madre, abuelo, primo o lo que sea.

Hay una película de Almodóvar "Hable con ella" que hace de este tema el eje principal, y lo trata francamente bien y con mucha poesía.Es muy recomendable

¿Y por qué explico este rollo? pues sencillamente, porque siguiendo con esta tónica de ir aplicando el compartir con los seres queridos las cosas, una norma en mi vida, con el tiempo me he ido dando cuenta que con los hijos me pasa lo mismo, y a ellos les enriquece muchísimo que sus padres compartan con ellos sus aficiones, sus ideas, sus películas, sus libros, etc...

Ya se van haciendo mayores y empiezan a tener cosas de verdad "valiosas" que desean compartir y que debemos trabajar con ellos para que puedan hacerlo con la máxima confianza. Obviamente no todo van a poder compartirlo con nosotros, pero enseñarles el valor que tiene poder compartir, y como ello multiplica el sentido de las cosas es una maravillosa terapia para fortalecer nuestra relación con ellos.

Compartiendo, damos, y cuando los demás reciben, se abren y también nos dan, y ésto genera un círculo vicioso muy positivo que debemos trabajar día a día para acercarnos más a ellos y fortalecer nuestra confianza y su autoestima.

Hay muchos ejemplos de cosas que podemos compartir con nuestros hijos, por ejemplo leyendo los mismos libros que les toca leer en el colegio o que sencillamente han escogido ellos, compartiendo experiencias , deportes, aficiones, películas, y todo aquello que creamos que podemos tener en común, o no, pero que lo importante es precisamente éso, compartirlo.

jueves, octubre 20, 2011

De verdad, ¿siempre ha sido así?


Hoy he recibido un email de la abuela de mis hijos con estas cuatro frases, y he de reconocer que cuando he sabido el desenlace me ha sentado bastante bien.


El powerpoint empieza así :

El médico inglés Ronald Gibson comenzó una conferencia sobre conflictos generacionales citando cuatro frases:

1. Nuestra juventud gusta del lujo y es maleducada, no hace caso a las autoridades y no tiene el mayor respeto por los mayores de edad. Nuestros hijos hoy son unos verdaderos tiranos. No se ponen de pie cuando una persona anciana entra. Responden a sus padres
y son simplemente malos.

2. Ya no tengo ninguna esperanza en el futuro de nuestro país si la juventud de hoy toma mañana el poder. Porque esta juventud es insoportable, desenfrenada y simplemente horrible.

3. Nuestro mundo llegó a su punto crítico. Los hijos ya no escuchan a sus padres. El fin del mundo no puede estar muy lejos.

4. Esta juventud esta malograda hasta el fondo del corazón. Los jóvenes son malhechores y ociosos. Ellos jamás serán como la juventud de antes. La juventud de hoy no será capaz de mantener nuestra cultura.

Después de estas cuatro citas, quedó muy satisfecho con la aprobación que los asistentes a la conferencia daban a cada una de las frases dichas, entonces se propuso a revelar las fuentes :

1. La primera frase es de Sócrates (470-399 a.C.)

2. La segunda frase es de Hesíodo (720 a.C.)

3. La tercera frase es de un sacerdote del año 2000 antes de Cristo.

4. La cuarta frase estaba escrita en un vaso de arcilla descubierto en las ruinas de Babilonia (actual Bagdad) y con más de 4000 años de existencia.

Luego de un breve silencio mientras miraba a los ojos a los integrantes de la audiencia, finalmente dijo:

Padres y madres de familia: relájense, pues siempre ha sido así.

Bueno, esto ayuda no?

lunes, junio 07, 2010

Postadopcion. Qué hijos vamos a dejar a este mundo?


Este artículo me lo pasaron hace unas semanas y me gustó tanto que he querido compartirlo en este espacio.

Nos habla de la pieza tan importante que jugamos los padres en crear el mundo del futuro, pero no por nuestro compromiso en crear un
mundo mejor, sino en los hijos que vamos a dejarle para que se colaboren de hacerlo más feliz o más insoportable.

Nos habla de la responsabilidad que tenemos los padres en educar bien a nuestros hijos, y crear personas sanas, competentes, comprometidas y generosas con el mundo en el que viven y vivirán.

Ah, y de los abuelos, está claro : a divertirse con sus nietos.

Un texto muy recomendable con el que se pasa un buen rato pues está escrito de una forma muy descomplejada y llena de perspicacia e inteleginte sentido común.

Otros artículos relacionados :


Si la sociedad no pone límites, tendremos que ser los padres
Vuestros hijos
Postadopcion. Escuela de padres

----------------------- Inicio del artículo --------------

QUE HIJOS VAMOS A DEJAR A ESTE MUNDO
?

Me escribe un amigo diciendo que está muy preocupado por el futuro de sus nietos. Que no sabe qué hacer: si dejarles herencia para que estudien o gastarse el dinero con su mujer y que "Dios les coja confesados". Lo de que Dios les coja confesados es un buen deseo, pero me parece que no tiene que ver con su preocupación.

En muchas conferencias, se levanta una señora (esto es pregunta de señoras) y dice esa frase que me a mí me hace tanta gracia: "¿qué mundo les
vamos a dejar a nuestros hijos?" Ahora, como me ven mayor y ven que mis hijos ya están crecidos y que se manejan bien por el mundo, me suelen decir "¿qué mundo les vamos a dejar a nuestros nietos?" Yo suelo tener una contestación, de la que cada vez estoy más convencido: "¡y a mí, ¿qué me importa?!" Quizá suena un poco mal, pero es que, realmente, me importa muy poco.

Yo era hijo único. Ahora, cuando me reúno con los otros 64 miembros de mi familia directa, pienso lo que dirían mis padres, si me vieran, porque de 1º al 65 hay mucha gente. Por lo menos, 64. Mis padres fueron un modelo para mí. Se preocuparon mucho por mis cosas, me animaron a estudiar fuera de casa (cosa fundamental, de la que hablaré otro día, que te ayuda a quitarte la boina y a descubrir que hay otros mundos fuera de tu pueblo, de tu calle y de tu piso), se volcaron para que fuera feliz. Y me exigieron mucho. Pero ¿qué mundo me dejaron?

Pues mirad, me dejaron:
1. La guerra civil española
2. La segunda guerra mundial
3. Las dos bombas atómicas
4. Corea
5. Vietnam
6. Los Balcanes
7. Afganistán
8. Irak
9. Internet
10. La globalización

Y no sigo, porque ésta es la lista que me ha salido de un tirón, sin pensar. Si pienso un poco, escribo un libro. ¿Vosotros creéis que mis padres pensaban en el mundo que me iban a dejar? ¡Si no se lo podían imaginar!

Lo que sí hicieron fue algo que nunca les agradeceré bastante: intentar darme una muy buena formación. Si no la adquirí, fue culpa mía.

Eso es lo que yo quiero dejar a mis hijos, porque si me pongo a pensar en lo que va a pasar en el futuro, me entrará la depre y además, no servirá para nada, porque no les ayudaré en lo más mínimo.

A mí me gustaría que mis hijos y los hijos de ese señor que me ha escrito y los tuyos y los de los demás, fuesen gente responsable, sana, de mirada limpia, honrados, no murmuradores, sinceros, leales.

Lo que por ahí se llama "buena gente".

Porque si son buena gente harán un mundo bueno. Y harán negocios sanos. Y, si son capitalistas, demostrarán con sus hechos que el capitalismo es sano. (Si son mala gente, demostrarán con sus hechos que el capitalismo es sano, pero que ellos son unos sinvergüenzas.)

Por tanto, menos preocuparse por los hijos y más darles una buena formación: que sepan distinguir el bien del mal, que no digan que todo vale, que piensen en los demás, que sean generosos....... (En estos puntos suspensivos podéis poner todas las cosas buenas que se os ocurran).

Al acabar una conferencia la semana pasada, se me acercó una señora joven con dos hijos pequeños. Como también aquel día me habían preguntado lo del mundo que les vamos a dejar a nuestros hijos, ella me dijo que le preocupaba mucho más qué hijos íbamos a dejar a este mundo. A la señora joven le sobraba sabiduría, y me hizo pensar. Y volví a darme cuenta de la importancia de los padres. Porque es fácil eso de pensar en el mundo, en el futuro, en lo mal que está todo, pero mientras los padres no se den cuenta de que los hijos son cosa suya y de que si salen bien, la responsabilidad es un 97% suya y si salen mal, también, no arreglaremos las cosas.

Y el Gobierno y las Autonomías se agotarán haciendo Planes de Educación, quitando la asignatura de Filosofía y volviéndola a poner, añadiendo la asignatura de Historia de mi pueblo (por aquello de pensar en grande) o quitándola, diciendo que hay que saber inglés y todas estas cosas.

Pero lo fundamental es lo otro: los padres. Ya sé que todos tienen mucho trabajo, que las cosas ya no son como antes, que el padre y la madre llegan cansados a casa, que mientras llegan, los hijos ven la tele basura, que lo de la libertad es lo que se lleva, que la autoridad de los padres es cosa del siglo pasado. Lo sé todo. TODO.

Pero no vaya a ser que como lo sabemos todo, no hagamos NADA.

P.S.

1. No he hablado de los nietos, porque para eso tienen a sus padres.

2. Yo, con mis nietos, a merendar y a decir tonterías y a reírnos, y a contarles las notas que sacaba su padre cuando era pequeño.

3. Y así, además de divertirme, quizá también ayudo a formarles.

Leopoldo Abadía, autor del libro "La crisis ninja"

domingo, abril 25, 2010

Postadopcion. Hermanos biológicos


Adopción. Postadopción.

En este artículo, extraído del Periódico de la Adopción, la autora, presidenta de la fundación adoptare , reflexiona sobre aquellos casos en que los padres conocen la existencia de hermanos biológicos de sus hijos adoptivos, y tienen que decidir cómo hay que tratar esta situación, cómo y cuándo hay que compartirla con los hijos, etc...

En muchos casos, de hecho hoy mismo lo he leído en un artículo, se habla de la revelación, el momento en que se le dice a un hijo que es adoptado y se comparte con él su historia de origen, como si fuese un momento concreto, en un dia D y una hora H, cuando se trata de un proceso que dura toda la vida, y que hay que ir haciéndolo paulatinamente, a medida que nuestros hijos vemos que están preparados psicológicamente para ir asumiendo la información que les vamos suministrando. Nada más erróneo, el pensar que habrá un día en que se lo explicaremos todo, pues además de irreal, sería nefasto para el niño.

En este artículo, Beatriz Gelman, la autora, nos explica la importancia de trabajar con nuestros hijos la historia de la adopción, buscando siempre los momentos propicios , de madurez y preparación de cada hijo, para ir compartiendo con él la información que disponemos de sus orígenes, a medida que sabemos que puede comprenderla, de forma que no causemos un desajuste entre la información que suministramos , y su capacidad de asimilación.

Nos recuerda la importancia de mantener siempre el interés del niño por delante de los nuestros, y no caer en la tentación de compartir con él información que no es ajustada a su momento de madurez, sólo por el hecho de descargarnos de una carga, o escudarnos en la excudsa de que no queremos mentir, i que no sabemos no tener una respuesta.

Interesante cuendo discierne entre mentir o postergar una información a otro momento que creamos más adecuado a la madurez del niño.

Interesante artículo, por el tema que trata, el de los hermanos biológicos, y las pautas de comportamiento que ofrece.

Otros artículos relacionados :

Adopcion. La Espera. Adaptacion. Postadopcion. Hablar acerca del origen.

Adopción.Postadopción.Adolescencia. Explicando la adopción a tu hijo (2a parte)

Adopcion. Quiero saber quién es mi "padre"


------------------------- Inicio del artículo --------------------------------

En nuestra labor con padres adoptantes hay un tema que insiste permanentemente y despierta muchos interrogantes: los hermanos biológicos.

Quizás algún lector podrá objetar: ¿cómo hermanos? ¿por qué llamarlos así?

¡Hermanos son los adoptados! ¡Los que se constituyen en la convivencia junto a los padres!

Sin embargo, suelen situarlos en esta categoría tanto quiénes han sido adoptados como los padres mismos. He aquí algo notorio ya que los padres mismos se cuestionan permanentemente acerca de cómo denominar a la madre del origen: biológica, genitora, señora de la panza y otros conceptos pero quedan excluídos de cuestionamiento alguno los hermanos biológicos.

Así, una mujer que entrega un niño en adopción suele ser cuestionada en su nominación pero no ocurre así en lo que incumbe a su descendencia.

Esto da cuenta de la representación que tiene esta categoría para la subjetividad de adoptantes y adoptados. Las nuevas modalidades en adopción - a partir del encuentro con la madre biológica - tienen multiplicidad de efectos. Este nuevo escenario de la realidad social en el que interjuegan madres biológicas y adoptantes desnuda lo invisibilizado hasta ahora y descubre aspectos desconocidos anteriormente. Aquello que en otra época se leía en el expediente ahora se pone de manifiesto abiertamente y se accede a todo tipo de información.

Los padres se cuestionan: ¿debo decirle qué tiene hermanos? ¿cuándo?

- No quiero contarle aún que tiene hermanos, pero si le digo que no sé le miento.....

- Me dijo que quiere tener un hermano más grande. En realidad yo sé que la mamá biológica tenía otro hijo. ¿Será por eso que lo dijo?

Revelarle a un niño pequeño la existencia de hermanos es una información muy impactante que es conveniente postergar hasta que sea mayor y pueda metabolizar ese conocimiento.

No se trata -al decir de muchos padres- de una cuestión engañosa, sólo que no todo puede ser contado en cualquier momento. Es necesario que discriminemos entre el concepto de engañar - cuando se oculta - al de postergar a la espera del momento adecuado.

Distintas etapas del desarrollo psíquico de los niños van posibilitando el acceso a nueva información.

- ¿Y si al enterarse sienten culpa "porque corrieron mejor suerte que sus hermanos "?

- No se puede evitar que se generen sentimientos de dolor o tristeza. Será importante desculpabilizar al hijo porque él/ ella no provocaron esta situación de separación sino que han sido protagonistas pasivos de situaciones generadas por el mundo de los adultos que se han visto jaqueados por presiones y determinantes sociales complejos.

Respecto a querer conocerlos hay que reconocer que el impacto de descubrir la existencia de hermanos es cualitativa y cuantitativamente diferente en relación a los padres biológicos.

De hecho, los hermanos no promovieron ninguna situación de ruptura y todos padecieron la pérdida.

¿Y si desean verlos? Esta pregunta despierta un monto muy intenso de angustia en los padres. Llama la atención cómo frente a determinados pedidos los padres no vacilan en recurrir al consabido argumento: - Cuando crezcas lo harás - Eres pequeño aún - No es el momento todavía-

Sin embargo, frente al hecho de imaginar la pregunta respecto a querer conocer a un hermano o hermanos se incrementa la vacilación y todo parece indicar que la satisfacción a la demanda debe ser inmediata. Toda experiencia requiere de un tiempo propicio (cronológico y psicológico) para ser vivida. Este tema no escapa a ello. Si bien toda situación es única y singular no es conveniente conocer a la madre biológica y/o a los hermanos biológicos cuando los niños son menores. Son experiencias de alto impacto emocional y requieren de un aparato psíquico capaz de metabolizarlas adecuadamente.

Por otra parte, es necesario enfatizar que el deseo de conectarse con hermanos es particularmente intenso cuando existió vinculación entre ellos.

Esta es una situación particularmente diferente.

Si los chicos han vivido y compartido juntos es poco probable que el juzgado no haya resuelto una modalidad de vinculación. Todas las situaciones planteadas aquí requerirán de la intervención profesional especializada.

Es muy importante que los padres elaboren sus propias angustias y emociones con respecto a la historia del origen del niño y lo que conocen acerca de ella para poder intervenir con prudencia y cuidado. Es necesario evitar una descarga discursiva que produzca alivio personal pero que no contribuya a ayudar al niño sino que por el contrario pueda provocar un padecimiento mayor aún que la falta de información.

Beatriz Gelman

Directora Fundación Adoptare

miércoles, abril 21, 2010

Postadopcion. Escuela de padres


Postadopcion.

Siempre se dice que nadie nos enseña a ser padres, que los hijos se tienen pero que nadie hemos estudiado para educarlos, como si para ello tuviésemos que tener un master o algo parecido.

En este artículo (extraído de http://www.infocop.es/) , la autora , una psicóloga que lleva 20 años ayudando a los padres a educar, derriba muchos tópicos, y explica a través de cuatro cuadernillos que ha elaborado con su equipo, las pautas que tenemos que llevar a cabo los padres para educar bien a nuestros hijos.

Nos comenta que educar no es complicado, en contra de lo que pensamos muchos padres, y que lo más importante es enseñarnos para proveernos de herramientas que nos permitan reaccionar y analoizar las situaciones con sentido común. Tiene gracia cuando dice que cuando vamos a su consulta estamos muy motivados y por ello aprendemos rapido... no me extraña.

Se trata de un artículo un poco técnico, orientado más a profesionales que a los padres, y aunque lo menciona, no profundiza por ejemplo aspectos imprescindibles, como tener SIEMPRE una actitud de cariño y amor hacia nuestros hijos que aunque suena bien, y todos somos conscientes de que tiene que ser así, sabemos también a veces lo difícil que es llevarlo a cabo.

Comenta la importancia de guardar siempre la calma y disponer de un proyecto educativo claro y coherente que permita aumentar la seguridad de nuestros hijos y la solidez y profundidad de nuestra relación con ellos.

No sé has tenido la oportunidad de entrevistarte con un psicopedagogo para hablar de tus hijos, pero tiene gracia lo que comenta en el artículo de lo que le dijo una paciente "todo lo que dices no es nada del otro mundo, pero a la vez es tan sorprendente" pues es exactamente lo que uno siente.

En definitiva, mucha calma, proyecto claro, capacidad de análisis, coherencia, cariño y lo que es más importante disfrutar de este viaje tan maravilloso que es educar a nuestros hijos.

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Postadopcion.Si la sociedad no pone límites, los tenemos que poner los padres




Adopción.Postadopción.Adolescencia.La autoridad cuestionada.

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ESCUELA DE PADRES: LA TAREA DE EDUCAR A LOS HIJOS/AS

// fecha de publicación 08/05/2006 6:02:00


El pasado 26 de abril, se presentaba ante los medios una colección de cuadernillos que, bajo el nombre genérico de Escuelas de Padres, pretende ofrecer una herramienta útil para madres y padres, aportando consejos prácticos acerca de la educación de sus hijos, con una edad comprendida entre los cero y los tres años. Alrededor de 6.000 pediatras distribuirán estos libros en las consultas de Atención Primaria de todo el país.

Ángela Bartolomé, autora de estos materiales educativos, habla para los lectores de Infocop Online acerca del papel de la Psicología en el ámbito educativo, partiendo de sus más de 20 años de experiencia profesional. Desde su propuesta educativa, Escuela de Padres, la autora ofrece diferentes claves desde las cuales, tanto padres como madres, pueden educar a sus hijos de manera adecuada, utilizando las herramientas y los conocimientos que la Psicología puede aportar en este campo. La autora concluye con aquellos aspectos que, desde su punto de vista, son los más destacados y define el papel de la Psicología en el ámbito escolar, poniendo énfasis en la prevención, la evaluación y la intervención.


Ángela Bartolomé


Ángela Bartolomé García desempeña su labor profesional en la clínica privada Alba Psicólogos desde 1986, desarrollando tareas de evaluación y tratamiento clínico y escolar. Desde la misma fecha, trabaja en diversas escuelas infantiles, impartiendo el modelo educativo denominado Escuelas de Padres. Igualmente realiza asesoría psicológica y familiar en radio (Rk80) y en televisión (El Corredor del Henares). Es autora de Escuela de Padres, editado por laboratorios Lutsine.

Ángela Bartolomé García

Escuela de Padres es un proyecto que nace con la vocación de ayudar a los padres y madres de hoy a afrontar la tarea de educar a sus hijos: comprender por qué actúan de una determinada manera, y saber solucionar de forma autónoma los pequeños conflictos que surgen en el día a día.
En mis años de trabajo, he llegado a la conclusión de que los padres son perfectamente capaces de afrontar, resolviendo con éxito, las pequeñas dificultades que les van planteando sus hijos. Mi labor, como psicóloga, es orientarles sobre las preguntas que se deben hacer o qué aspectos tienen que observar, dónde tienen que mirar, etc. Y una vez que disponen de esta información, ellos deben adaptarla tanto a sus hijos, como a la situación concreta.

En un primer momento, es esencial hacer conscientes a padres y madres de que la conducta de sus hijos es modificable, que se puede cambiar; cosa que muchos de ellos se cuestionan como algo imposible, ante las dificultades que tienen que afrontar. A continuación, es necesario que los padres y las madres reflexionen sobre el estilo educativo que suelen seguir con más frecuencia, haciéndoles conocedores de sus ventajas e inconvenientes. Y posteriomente, plantearles la existencia del modelo educativo propuesto por la Escuela de Padres, contándoles también sus ventajas y algún que otro inconveniente, en cuanto al aprendizaje que supone y la tarea de cambio consecuente (cuadernillo uno).

Hay que enseñar a los padres las consecuencias que tiene el hecho de que sus palabras no vayan acompañadas de acciones concretas; de cómo sus palabras se quedan vacías, sin contenido; de cómo sin quererlo, fomentan la "sordera conductual"; de por qué las palabras de los padres pierden credibilidad, y el sentido de autoridad no existe en el niño. En este sentido, los padres entienden "el por qué" y entonces pueden disponer de recursos para afrontar las situaciones, construyendo.(cuadernillo dos).

Últimamente se habla mucho en los medios de comunicación, en la calle… que la falta de límites está generando problemas muy serios. Los padres se sienten presionados para poner a sus hijos estos límites, pero tampoco saben cómo hacerlo; en algunos casos lo hacen de forma indiscriminada y desde un modelo autoritario; en otros casos lo intentan, viéndose sobrepasados y vuelven al modelo permisivo. En estos casos, les decimos lo que no tienen que hacer, lo que no es correcto. A veces les decimos lo que hay que hacer, pero no les explicamos porqué hay que hacerlo y cómo hay que hacerlo. Por poner un ejemplo, es como si estás comiendo la sopa con tenedor y te dicen que la sopa no se come con tenedor; con suerte te dicen que la comas con cuchara, pero no te dan la cuchara y tampoco te explican porqué se come la sopa con cuchara. Yo propongo explicarles detalladamente porqué la sopa se come con cuchara y además enseñarles a construir la cuchara.

Hay que poner limites, pero desde el análisis. ¿Y si enseñamos a los padres? Es fácil, ellos aprenden con mucha rapidez, están muy motivados para hacerlo. Les enseñamos que toda conducta tiene una finalidad, que sólo existen cuatro finalidades, a saber: atención, revancha, poder y autosuficiencia. Si la conducta de nuestro hijo es positiva, debemos "alimentar" dicha finalidad, para que aumente la probabilidad de su repetición y, por el contrario; si la conducta es inadecuada, basta con no darle su finalidad, para que ésta tienda a disminuir (cuadernillo uno).

En ocasiones, es necesario aplicar consecuencias (lógicas, naturales, opciones limitadas…); hay que elegirlas bien, en base al análisis anterior, y se deben aplicar de formas muy concretas (teniendo en cuenta la edad del niño, el comportamiento anterior,…) (cuadernillo tres).

Y por último, el cuadernillo cuatro se centra en la comunicación entre padres e hijos; en cómo elogiar, estimular, trasmitir normas,… y aplicar todo lo dicho desde el respeto y el amor.

También es importante trasmitir a los padres las siguientes ideas:

La educación de un hijo es una tarea complicada y difícil, pero se puede simplificar mucho más de lo que creemos y éste es uno de los errores que cometemos: pensar que es muy difícil y que no lo vamos a hacer bien. En mi opinión, dentro de su complejidad, la educación de un hijo es bastante más sencilla de lo que pensamos y si tuviéramos una formación y unos conocimientos adecuados, podríamos simplificar esta tarea.


El segundo error que se suele cometer es que reaccionamos y no actuamos con los hijos; es decir, constantemente partimos de reacciones. Por ejemplo, si nuestro hijo no quiere lavarse los dientes o no quiere comer, reaccionamos repitiendo, rogando, sermoneando... y diciendo todos los días lo mismo. Esto es un error y lo que hay que hacer es pararse a pensar, analizar y elegir una forma de actuar, porque puedes pasar años repitiendo lo mismo y no conseguir nada.

Otro error es que esa forma de reaccionar la hacemos desde el enfado (muchas veces porque partimos de un modelo permisivo autoritario) y no conseguimos que el niño obedezca. Entonces, poco a poco nos vamos enfadando más y no hablamos con serenidad y tranquilidad, lo cual, considero que es un error bastante importante.

Este proyecto de Escuela de Padres está basado es un pequeño resumen de la escuela que yo vengo impartiendo en los centros escolares donde trabajo, desde hace 20 años. El programa tiene una duración de veinte horas aproximadamente y a lo largo de ellas, se va creando un ambiente positivo, donde creo que los padres deben sentirse identificados y comprendidos, para así poder construir. Creo que la crítica negativa, voraz y destructiva que se está haciendo hoy en día de los padres y las madres, no los prepara para su labor; muy al contrario, los confunde, desalienta y les crea todo tipo de dudas. Los psicólogos debemos dar respuestas concretas y apoyar a los padres en su gran tarea.

Pero hay que apoyarles desde la formación, si entienden los porqués de las conductas de sus hijos, están en una posición cómoda y segura para responder. Estamos hablando de conductas cotidianas, que no implican ninguna patología. Los psicólogos, cuando escuchan a un padre, un pequeño problema de conducta: "no se quiere ir a la cama"; realizamos las preguntas pertinentes, que nos llevan a un análisis, buscamos saber cuál es la finalidad del niño, necesitamos saber cómo responde el padre para conocer qué está alimentando o manteniendo esas conductas… Pues bien, si madres y padres cuentan con las herramientas y los conocimientos adecuados, pueden resolverlo de forma autónoma. Y que acudan al psicólogo para resolver problemas complejos y patologías concretas. Trabajemos desde la prevención.

Una tarea muy similar realizo con las educadoras, las apoyo en la resolución de los problemas que surgen en el aula, juntas buscamos soluciones. Pero desde el mismo marco, desde la observación y el análisis, teniendo ellas un papel activo.

El papel de un psicólogo en una escuela infantil puede ser muy importante, sobre todo, en las siguientes áreas:

1. Detección de retrasos madurativos, dificultades de aprendizaje, problemas conductuales… Con su posterior derivación, en aquellos casos que sea necesario.

2. Detección y, en su caso, corrección de modelos educativos no adecuados (sobreprotección, inhibicionismo, etc.).

3. Formación a padres en pautas educativas correctas.

4. Trabajo conjunto con educadoras y educadores, optimizando su tarea y favoreciendo un clima positivo y estimulador en el aula.

5. Colaborando en la creación con educadoras y educadores de una programación didáctica, adecuada y ajustada a las necesidades y potencialidades de cada niño.

6. Primera toma de contacto de los padres con el mundo de la psicología. En este sentido, la relación debe ser cercana y útil.

7. Trabajo dirigido a la prevención, fomentando dinámicas familiares saludables. Favoreciendo, por tanto, el crecimiento del niño en ambientes positivos y estimuladores.

8. Trasmitir a los padres y las madres cercanía, apoyo, comprensión, etc. es la primera labor del psicólogo; para que ellos te cuenten y de ese modo, poderles enseñar que ellos tienen todas las respuestas. Sólo hay que ayudarles a mirar hacia la dirección adecuada, tal y como una vez me dijo un padre "Ángela, en realidad no nos cuentas nada del otro mundo, pero a la vez es muy sorprendente lo que nos dices, a mi me has colocado el armario".

Utilicemos los conocimientos que nos ha dado la Psicología sobre la conducta humana para hacerles reflexionar, que es el primer paso para aprender. Ellos ya ponen el amor.

miércoles, febrero 03, 2010

Postadopción. Qué duro es ser padre

Postadopción, Videos.

Una de cal y una de arena.

El hecho de tener hijos, es una de las cosas más maravillosas que nos puede pasar a los padres, y por éso, unos de una manera, y otros de otra, todos siempre soñamos y en algunos casos luchamos por ellos.

Y el esfuerzo se ve recompensado con su cariño, pero también, una vez disfrutamos de su compañía, tenemos que saber responder a sus necesidades y sus requerimientos, que en muchos casos, no son poca cosa.

Este video me lo pasó un amigo, y disfruté tanto viéndolo que he querido compartirlo pues vale mucho la pena.

La confianza y la placidez del bebé en el regazo de su papá no tiene pérdida.


miércoles, noviembre 11, 2009

Postadopcion.Si la sociedad no pone límites, los tenemos que poner los padres

¿Hemos perdido los papeles?, esta es la pregunta /afirmación que se hace Emilio Calatayud Pérez el protagonista de estos videos que me llegaron de un padre adoptivo, y aunque no habla de adopción sí que nos habla de nuestra sociedad, de como trata los derechos y los deberes de los niños, y de cuáles son las obligaciones de los padres.

Lo protagoniza un juez del juzgado de menores de Granada, donde nos habla sin tapujos de su experiencia como juez, de como la sociedad a veces necesita algunos retoques, y de cómo esos retoques dependen sólo de los cuidadanos, en este caso de los padres que tenemos hijos menores.
Son 20' pero vale la pena verlos, pues pocas veces un personaje público como un juez, da su opinión sin ningún tipo de reparos.

Al final propone algunas medidas muy interesantes que tenemos que tomar como sociedad para mejorar la calidad de vida de nuestros hijos.



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Adopcion. Postadopcion. LIMITES : PROTEGIENDO A LOS NIÑOS

domingo, abril 26, 2009

Adopción. ¿Madre sólo hay una?


Adopción. ¿Madre sólo hay una?.

Hace unos meses que no escribía en el blog, y debe ser porque últimamente en mi familia, de donde extraigo el 90% de las experiencias que comento, el tema de la adopción está muy tranquilo, pero el otro día ocurrió un tema que me ha hecho pensar y quiero explicar aquí algunos conceptos que a mi me han servido y que creo que es bueno compartir.

He titulado esta entrada como ¿Madre sólo hay una?, una frase interrogativa que por supuesto no es gratuita, y es porque ya llevo unos cuantos años en esto de la adopción, tengo muchos amigos que son familias con hijos adoptados, y este tema de las madres es un asunto que además de traer siempre cola, es un tema que cada familia tiene una forma particular de tratarlo.

La figura de la madre biológica, es una figura que va evolucionando con el tiempo.

Por ejemplo, en la fase de preadopción, puede volverse un asunto a veces un poco obsesivo, pues uno piensa en la madre que ha engendrado a la criatura que va a ser su hijo y se producen sentimientos contradictorios a veces de máxima gratitud, otras de lástima, otras nos sentimos muy unidos, como confidentes, seguramente por lo que compartimos, o vamos a compartir, etc...

Con el tiempo , ya con tu hijo en los brazos, y con tu familia con toda una vida por delante, este sentimiento por la madre biológica se relativiza y se convierte en una realidad que está allí y que sencillamente hay que saber identificarla como tal, sin más. Pero es básico saberle encontrar un sitio, pues no hay que olvidar que existió, que existe y que existirá toda la vida, en la nuestra, y sobretodo en lo que es más importante, en la vida de nuestro hijo.

En esta fase de postadopción, me he encontrado posiciones de lo más dispares respecto a esta figura de la madre biológica, desde familias que la idealizan, otras que la ignoran, otras que hablar de ello les molesta, otras que hasta la ridiculizan, etc..., y al final uno piensa, y ¿cuál es la mejor?

He hablado del sentimiento de los padres, que como bien sabemos no es lo más importante, pero ¿por qué es tan importante la idea que nosotros tenemos de la madre biológica?

Pues se trata de que la madre biológica es una figura clave en la vida de nuestros hijos y por tanto es muy importante que tengamos claro lo que sentimos por ella y lo que de ella queremos transmitir a nuestros hijos.

Lo que les expliquemos es lo que ellos tendrán el día de mañana cuando piensen en ella, porque no hay duda que algún día lo harán, y necesitarán lo que les hayamos dado para gestionar sus sentimientos, unos sentimientos que sólo serán eso, sentimientos, si les hemos ayudado a crear unos buenos cimientos para sostenerlos. De lo contrario, si esos cimientos los hemos generado a partir de la duda, el desconcierto o la ambigüedad, es cuando pueden transformarse en un problema.

Es por ellos por lo que debemos, primero nosotros, tener clara la figura de la madre biológica y también la nuestra como madres primero adoptivas y luego como las únicas madres. Y esto, el poner a nuestros hijos en el centro, es lo que convierte este ejercicio en una tarea tan fácil.

El otro día, una familia adoptiva comentaba en un foro que su hijo, de unos 8 años de edad, una edad en la que ya empiezan a racionalizar el hecho diferencial de la adopción y que empiezan a darse cuenta que otros niños han salido de la barriga de su madre mientras que ellos no, le empezaba a hacer preguntas sobre su madre biológica, la de verdad, porque claro, en el colegio le habían dicho que su madre no era su madre, que su madre de verdad era otra que la había abandonado, y entonces él preguntaba (y suerte que preguntó porque muchas veces se callan).

Hubo una avalancha de consejos con todos los puntos de vista comentados antes, pero me quedo con uno de ellos que me gustó sobretodo, no porque la opción que plantea me guste más o menos, que tengo que reconocer que estoy totalmente alineado, sino porque está enfocado por lo que he comentado antes, escogiendo siempre la opción que sitúa al hijo en el centro, y por tanto es la que está orientada a su felicidad. Es la que busca la claridad y la sencillez, y la que es más fácil de comprender para una criatura de 8 años que está viviendo sensaciones que no entiende y que pide a su “madre” que se las explique.

Os dejo por tanto con este consejo que una madre adoptiva daba a otra respecto al tratamiento de la madre biológica y la madre adoptiva, y donde en este caso, está claro aquello de “Madre sólo hay una”.


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“Hola Luisa y compañia

respecto al tema de las barrigas y las mamas te diré como lo hemos tratado hasta el momento, nosotros NUNCA mezclamos la palabra mamá con nada que no sea yo... a ver si sé explicarme.

Lo mejor será exponerlo como una seria de ideas:

la mamá:

- Para los peques la mamá y el papá son lo más importante de su vida y esos somos nosotros. (aquí no hay tregua MAMA y PAPA son únicos)

- para los peques el concepto mamá lo tienen muy claro porque viven con él y no tienen que hacer ningún esfuerzo por entender algo que es tan evidente (aunque no está de más explicarlo)

y ahora viene el nacimiento:

- todos los niños del mundo han NACIDO DE LA BARRIGA DE UNA SEÑORA, TODOS. Sí, sí he dicho SEÑORA y NO MAMA, NI MADRE, NI MADRE BIOLOGICA.


- a veces esta señora es su mamá (como pasa con los primitos, con los amigos, ..) y otras veces esta señora NO es su mamá, como pasa con ellos (y todos los niños adoptados que conocemos....) (ya que la "mamá" es la que los cuida, etc, ...).

el concepto de MADRE BIOLOGICA nosotros no lo hemos introducido hasta los 9-10 años que es cuando empiezan a saber manejar mejor el vocabulario y distinguir entre conceptos. HAsta entonces siempre ha sido LA SEÑORA QUE LOS TUVO EN SU BARRIGA.
NUNCA hasta ahora, porque ya son un poco mayorcitos, les hemos mezclado las palabras MAMA - MADRE BIOLOGICA. PAra nosotros está muy clara la diferencia pero para ellos, que tienen que materializarlo todo, se lo hemos puesto más fácil y no lo hemos mezclado hasta que han tenido una edad de 9-10 años que les es más fácil comprenderlo.

Cuando han venido del cole diciendo:
- me han dicho que NO ERES MI MAMA, que TU NO ERES LA MAMA DE VERDAD, etc,etc
lo hemos explicado diciendo que esos niños no saben lo que es ser adoptado, que los niños a veces nacen de las barrigas de su mama (como estos incordios) y otras nacen de la barriga de una señora (como ellos) y que todos tienen una mamá.

Como te he comentado este año ya hemos entrado con conceptos de madres y padres biológicos, pero hasta ahora nada de nada.

La verdad es que podría hablar mucho de este tema porque hemos vivido muchas situaciones de todos los colores. Hemos ido trampeando como hemos podido, a veces mejor y otras peor, pero vamos aprendiendo sobre la marcha.

Toda esta manera de tratar el tema (mamá, señora que lo tuvo en la barriga, madres biológicas) nos lo comentó una amiga psicóloga especializada en adopciones que nos dio una serie de pautas de cómo abordar esta situación. La verdad es que los niños han ido entendiéndolo a medida que sido capaces de hacerlo.

Ya sé que cada familia lo vive de maneras muy diferentes y esta es la forma con la que lo vivimos nosotros.

Para nosotros es muy importante hablar de estos temas, y cuando uno lanza una pregunta al aire lo aprovechamos siempre para hablar largo y tendido del tema. Cuando las preguntas vienen en momentos que no tenemos tiempo para hablarlo con calma, contestamos rápidamente y luego buscamos situaciones donde todos juntos (desayunos, comidas, cenas) podemos hablar de nuevo con tranquilidad y discutir sobre todo. Es muy sano tratar los temas y demostrarles que a nosotros no nos resulta en absoluto complicado ni doloroso hablar de la adopción, sino todo lo contrario, que sabemos mucho, y que aunque no tenemos todas las respuestas, las tenemos casi todas ;-)

bueno, mucha suerte y guerra al mono que es de trapo!!!
tengo muchas ganas de veros a todos!!!

Besos

María “

lunes, octubre 13, 2008

Adopcion. Libros. Los buenos tratos a la infancia

Los buenos tratos a la infancia

El pasado 18 de Septiembre, publicamos en este blog un interesante artículo (EL ROL DE LOS PROFESIONALES EN LOS PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN CON FAMILIAS: RETOS Y APRENDIZAJES), y en el apartado de referencias, se mencionaba un libro (Barudy, J; Dantagnan, M. (2005). Los buenos tratos a la infancia. Barcelona: Gedisa.), que después de leer la crítica, decidimos comprarlo y leerlo. .
Pues después de haberlo leído puedo afirmar que se trata de un libro interesantísimo, y muy útil para todas aquellas personas que quieran conocer el mundo de los niños maltratados, su origen y su detección, así como algunos mecanismos que ayudan a mejorar su situación o a veces también a empeorarla.

Está escrito por un matrimonio, psiquiatra y psicologos, que están trabajando desde hace mucho tiempo en ayudar a los niños víctimas de malos tratos (negligencia extrema, malos tratos físicos y psíquicos y abusos sexuales), a superar su situación a través de ayudas coordinadas entre psicologos, jueces y psiquiatras.

Nos hablan de la resiliencia, que es la capacidad de una persona, en este caso los niños, de encontrar recursos para sobreponerse a las desgracias por las que va pasando en la vida.

De cómo esta resiliencia está totalmente relacionada con el apego, el vínculo afectivo, y nos comenta la importancia que tiene para un niño, el poder apegarse a un adulto durante al menos los dos primeros años de la vida que le enseñe lo que es recibir, aunque sea sólo un poco, de atención y cariño.

Un niño que no recibe cariño, no sabe luego darlo.

Me ha gustado particularmente por las dos visiones con las que está escrito, una la de Jorge Barudy, más teórica y enfocada en la naturaleza humana y en la responsabilidad que ésta tiene para crear a “sus crías” un entorno sano y seguro donde poder desarrollar todo su potencial, y la otra de Maryorie Dantagman, mucho más práctica y orientada a ofrecer diagnósticos y métodos para la gestión de los diferentes trastornos del apego y la conducta de los niños maltratados.

Obviamente no todos los niños adoptados forman parte de este grupo de niños que protagonizan el libro, pero si es cierto que en la mayoría de los casos nuestros hijos pueden haber sufrido situaciones que pueden asemejarse a algunas de las que exponen en el libro, y que respondan a algunas de las conductas que en él se mencionan y se explica como tratarlas.

Lo dicho anteriormente, un libro muy interesante, con un enfoque muy profesional pero de fácil lectura para cualquier persona que quiera profundizar un poco más en la naturaleza humana y el desarrollo del hombre, desde que es niño hasta que se hace adulto

Algunos enlaces relacionados :
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jueves, septiembre 18, 2008

EL ROL DE LOS PROFESIONALES EN LOS PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN CON FAMILIAS: RETOS Y APRENDIZAJES


Siempre hemos comentado en este blog la importancia de que existan servicios de soporte y ayuda en la postadopción a aquellas familias que puedan necesitarlo, y además vemos por las encuestas que van rellenando los lectores, que es un tema que más de un 80% lo consideran muy interesante o manifiestan una repetividad positiva.

Este artículos lo hemos recogido del boletín electrónico Infocoponline de quien anteriormente ya hemos publicado otros artículos (Adopcion. Adolescencia. Buenas noticias para las familias adoptivas ) , y nos da una visión interesante de los profesionales que están al otro lado de las familias, ayudándolas a mejorar la calidad afectiva y de vínculo con sus hijos.

No nos hablan de soporte a las familias específicamente de hijos adoptados, sino a todas aquellas familias que por un motivo u otro son derivadas de los centros de atención a este centro de Baleares para recibir atención profesional para mejorar la calidad afectiva y de vínculo entre los miembros de la familia.

Nos comenta el rol que juega la figura del profesional en este tipo de relaciones, y las preguntas que ellos mismos se hacen cuando desarrollan su actividad (nivel de intromisión en la relación familiar, tipo de soporte que deben desarrollar, ...).

Es un artículo curioso y recomendable, un poco largo éso sí, pero que nos ofrece una perspectiva desde "el otro lado", que siempre es interesante conocer para entender mejor a los profesionales que nos ayudan, sus objetivos, intereses e inquietudes.

Otros artículos relacionados :

Adopcion.Postadopcion. Servicios sobre postadopción para las familias adoptivas
Adopcion. La espera Preparacion y valoracion de los solicitantes a adopcion internacional
Postadopcion. Tertulias y servicios gratuitos de soporte

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EL ROL DE LOS PROFESIONALES EN LOS PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN CON FAMILIAS: RETOS Y APRENDIZAJES

María A. Riera y María Ferrer Ribot
Universidad de las Islas Baleares

La calidad de las relaciones en los primeros años de vida del niño/a condiciona de manera directa su desarrollo. Sin duda, disfrutar de buenas relaciones en esta etapa del ciclo vital es un factor protector de la salud mental infantil. Las primeras relaciones sirven de base para el desarrollo posterior cognitivo, emocional y de las habilidades sociales que se irán configurando en el niño, aspectos que se irán modulando, en mayor o menor grado, en función de las primeras experiencias de vinculación y la calidad de la relación con los padres.

Consideramos necesario incorporar servicios de promoción y apoyo a las familias y, a la vez, desarrollar programas de prevención y detección de situaciones de dificultad. También se requiere una atención para aquellas familias inmersas en contextos de vulnerabilidad, ya que el acompañamiento de profesionales les ayudaría a salir de esta situación. El programa de intervención con familias que presentamos tiene como objetivo fundamental trabajar el vínculo afectivo padres-hijos, y pretende ser una medida de prevención de la salud mental infantil incidiendo en los sistemas relacionales de la familia para incrementar las competencias y las habilidades parentales.

El programa es desarrollado por una asociación ubicada en Palma de Mallorca y el grupo de investigación de Educación Infantil de la UIB (GEI), cuyo principal objetivo es promover programas y servicios destinados a la atención a la primera infancia y a las familias.

Los usuarios del servicio son derivados desde diferentes administraciones públicas, de ahí que el perfil de los participantes sea diverso: familias remitidas por el servicio de pediatría de la zona, familias cuyos hijos están en proceso de retorno después de un acogimiento temporal, familias usuarias de los servicios sociales de atención primaria, familias atendidas por el Equipo de Infancia y Familia que están en proceso terapéutico, y también otras familias que no requieren ningún apoyo psicosocial. El perfil de los destinatarios del programa incluye a familias con niños menores de tres años con características diversas: madres adolescentes, familias monoparentales, inmigrantes, usuarios en proceso de valoración en relación a la competencia familiar, etc.

El dispositivo funciona un día a la semana con un grupo estable de 8 familias durante un mínimo de 6 meses. Es un servicio en el que padres y madres encuentran un lugar acogedor en el que pueden relacionarse y jugar con sus hijos en un ambiente adecuado y tranquilo. Aquí, se ofrece la oportunidad de expresar y compartir vivencias entre adultos que viven circunstancias parecidas y con profesionales que actúan como mediadores de las relaciones.

A modo de ejemplo, veamos los testimonios de algunas madres:

10h de la mañana, van llegando las familias. Hoy ha llegado una familia nueva y son las propias madres las que le presentan el programa:

- Isabel: "Aquí venimos a jugar, a veces a hacer masajes a los niños, a darles bien la merienda".

- Carlota: "Venimos para aprender y enseñar a los niños a portarse bien".

- Antonia: "Aprendemos a mirar, a observar, a sentir, a jugar con los niños y con otros niños. Ah, y también venimos a hacer la tertulia y el café".

Perfil de los profesionales

Los profesionales que intervienen en el programa pertenecen a ámbitos profesionales diversos y complementarios, como psicólogos familiares, educadores sociales o maestros especialistas en educación infantil. Desde nuestra experiencia, entendemos que es necesaria la creación de redes de profesionales interdisciplinares, que trabajen conjuntamente y den coherencia y respuestas adecuadas a situaciones complejas.

En los cinco años de funcionamiento del programa son muchas las dudas e interrogantes que se nos han ido planteando respecto al rol a asumir por los profesionales, pero también los aprendizajes y retos que descubrimos en este sentir y crecer con las familias.

1. Respecto a las actitudes y características personales:

Nos planteamos las siguientes cuestiones: ¿cómo establecer relaciones afectivas con los padres y los niños basadas en el respeto y sin generar dependencias?, ¿cómo evitar identificaciones y proyecciones personales?, ¿qué proximidad-distancia debemos buscar en las relaciones?

Hemos comprobado que no es fácil contener la propia angustia personal que puede desencadenarse de las situaciones de cada familia. Trabajar con familias en riesgo requiere personas emocionalmente no reactivas, estables y con habilidad para estar "centradas" y manejar situaciones de conflicto dolorosas e impactantes.

Las personas que trabajamos en el programa debemos ser capaces de promover un vínculo afectivo seguro, tanto con los padres y madres como con los niños. Para ello, hay que desarrollar capacidades de empatía, sensibilidad y ser capaces de ofrecer confianza y seguridad.

2. Respecto al perfil y formación profesional:

Alguna de las cuestiones clave son: ¿qué perfil profesional es necesario para trabajar con esta diversidad familiar?, ¿qué formación y qué bagaje experiencial se requiere?

A medida que avanzamos en la consolidación del programa somos cada vez más conscientes del papel fundamental que cobra la formación inicial y permanente de los profesionales. Los aspectos que consideramos fundamentales incluyen desde la observación y escucha activa hasta el trabajo en equipo. Son necesarios también conocimientos sobre la teoría del apego y sus trastornos, el maltrato infantil, el funcionamiento del sistema familiar y sus disfunciones. Trabajar con niños de 0-3 años también implica conocer las características evolutivas de la infancia así como estrategias de intervención y estimulación en estas edades.

3. Respecto al modelo profesional:

En la intervención familiar es inevitable preguntarse aspectos como ¿qué rol profesional asumimos, como expertos o como mediadores?, ¿dónde nos debemos situar en la relación con las familias?, ¿somos actores, espectadores, directores, etc.?

Cunningham i Davis (1988) analizan la posición de los profesionales en la intervención con familias. Así, definen tres modelos de relación del profesional: experto, trasplante y usuario. Los profesionales que trabajan en nuestro programa adoptan roles más parecidos al último modelo, usuario, aunque teniendo en cuenta que siendo un trabajo conjunto con padres e hijos bien preferimos llamarlo modelo de "mediador" de relaciones entre padres e hijos o "facilitador" de relaciones e interacciones positivas.

4. Respecto a las intervenciones:

Por último, en relación al tipo de intervención, nos planteamos los siguientes interrogantes: ¿cuándo y cómo intervenir?, ¿cómo intervenir sin interferir en la relación padres-hijos?, ¿cómo ajustar las intervenciones a los objetivos planteados con cada familia?, ¿cómo dar continuidad y coherencia a nuestras intervenciones?, ¿cómo evitar la improvisación y la precipitación en las acciones que realizamos?

Para los profesionales, la observación y la escucha activa son ejes claves para ofrecer una adecuada retroalimentación y ajustar las intervenciones. Así, aprendemos a esperar para no precipitar las intervenciones, a confiar en las competencias y capacidades de los padres, reforzando sus fortalezas, rescatando sus capacidades más que sus dificultades. Intentamos movilizar los propios recursos y transmitir a los padres la confianza de que creemos en sus potencialidades.

Es fundamental que los profesionales ofrezcan contención y seguridad para crear un clima de seguridad y favorecer las relaciones con los hijos, así como propiciar el intercambio espontáneo entre los miembros del grupo para confrontar experiencias, puntos de vista o inquietudes respecto a la vivencia de ser padres y madres. En momentos distendidos, como tomando un café, los padres y madres conjuntamente con el equipo hablan y reflexionan sobre las propias actuaciones con los hijos. Facilitar espacios de diálogo permite a los padres conectar con sus dificultades. En este sentido, es necesario cuidar el lenguaje que se utiliza procurando ser respetuosos y cálidos en el trato con las familias. A partir de las intervenciones sutiles e indirectas intentamos ofrecer modelos o dar algunas pautas para actuar ante situaciones diversas: estimular la autonomía de los hijos, saber intervenir ante los conflictos, propiciar situaciones lúdicas, etc.

Contemplar estas competencias profesionales contribuye, como señalan Barudy y Dantagnan (2005), a ofrecer un ambiente de buen trato hacia los niños y ofrecer nuevas relaciones familiares introduciendo modelos competentes y sanos de parentalidad.

Consideramos fundamental ofrecer apoyo a las familias en la crianza de los hijos y poner recursos humanos al servicio de las familias, incrementando la presencia de profesionales con diversa formación (psicólogos, pedagogos…) y desarrollando un trabajo multidisciplinar.

El artículo original en el que se basa este trabajo puede encontrarse en Enginy: Ferrer, M., Riera, M.A. (2008). El rol y las intervenciones de los profesionales en programas socioeducativos para familias de riesgo. Enginy, 16-17, 31-40.

Referencias:

Barudy, J; Dantagnan, M. (2005). Los buenos tratos a la infancia. Barcelona: Gedisa.

Cunningham, C.; Davis, H. (1988). Trabajar con los padres. Madrid: Siglo XXI de España Editores. Ministerio de Educación y Ciencia.

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